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domingo, 9 de noviembre de 2014

La Tragedia de la Calle Independencia

Rodolfo Montes de Oca

Patras es actualmente la tercera ciudad más grande e importante de la nación griega, sus orígenes se remontan a la Guerra del  Peloponeso cuando formaba parte del Arcaya como unidad político territorial de los Espartanos, esta ciudad fue celebre en la antigüedad por practicar la oligárquico como sistema de gobierno.

Con las invasiones romanas, Patras quedo bajo la jefatura de Cayo Julio Cesar Augustus hasta las invasiones bárbaras que pusieron fin al imperio latino, para luego ser ocupado en repetidas ocasiones por albanos, venecianos, genoveses y otomanos.

En 1821, los habitantes de Patras, toman parte de las múltiples rebeliones pro-independentistas que se dan en la región helénica. El 25 de marzo de ese año, los pobladores apoyados y aupados por el arzobispo de la ciudad se levantan en armas apoyados por los militantes de Philiké Hetairiá[1] contra el Imperio Otomano.

El tratado de Adrianópolis en 1929 pone fin al proceso liberal revolucionario de los griegos para dar paso a un periodo de gran inestabilidad civil. La disputa inter-burguesa entre liberales y conservadores seguía existiendo y los griegos, que habían previsto un renacimiento de su país acorde con la antigua Hélade, se opusieron firmemente a la reducción de su territorio.

Mientras que las potencias buscaban un rey para Grecia, la administración del país recayó sobre el presidente provisional del Conde Ioannis Kapodistrias, el primer rey de Grecia quien gobernó con un régimen dictatorial hasta su asesinato en 1831 en una iglesia en manos de un Peloponeso de nombre Giorgios Mavromichalis, al cual algunos acusan de ser  “el primer anarquista en matar un rey”.[2] 

Tras su muerte los historiadores helénicos insisten en designar los acontecimientos posteriores como “un periodo de anarquía[3] en el cual las contradicciones de la naciente monarquía se ven desbordada por las políticas anti-populares de los detentadores del poder, se suceden los tumultos, los motines de hambre y el descontento empieza armarse y a tomar las costas y serranías griegas.

La inestabilidad que amenazaba con expandirse por las otras plutocracias es aplastada con la injerencia prusiana cuando las potencias europeas deciden poner nuevo regente a Otón I de Baviera como monarca.

El reinado del germánico se mantuvo hasta 1863 cuando la inestabilidad política y el consejo de los altos hospicios y ducados europeos le aconsejan ceder su mandato a Jorge I, como primer mandatario de los helenos y de su República.

Con el devenir de la nueva regencia, el progreso industrial, el constante intercambio mercantil entre los pueblos de la costa y el surgimiento de una arraigada concepción nacionalista, Patras va adquiriendo notoriedad dentro de la burguesía helénica como una pujante ciudad en la cual poder hacer negocios.

El 03 de noviembre de 1896, una compañía de teatro italiana estrena en esta ciudad la obra “William The Porter”, en el teatro que se encontraba en la calle Geroskotopolus[4]  punto de reunión de la finada burguesía local. A su salida, entre frivolidades y halagos conversaban el banquero Dionisio Frangopolus y el comerciante Collas Andreas, muy cerca de ellos, como vigilante en el centeno, los esperaba un puñal y una idea.

A su lado un joven zapatero anarquista de Patras de nombre Dimitri Matsalis,  desenfunda de su chaqueta un cuchillo y rápidamente da varias estocadas a los empresarios que forcejean con el. El mango de su arma se hunde hasta el fondo de la dermis de Frangopolus, asesinándolo y dejando gravemente herido a Collas.

El agresor es rápidamente reducido por las fuerzas del orden y trasladado hasta una comisaría cercana, donde sin tapujo y al igual que otros anarquistas partidarios de la acción violenta, empieza a declarar sobre las razones que motivaron su acción:

“Lo que hice fue por el bien de la idea. Nadie me empujó hacerlo, lo hice por mí mismo. Soy anarquista y los anarquistas somos partidarios de la violencia. Es ridículo pretender conectarme con Athanassios Christogiannopoulos[5] y los otros socialistas, nada me une a ellos. Ellos quieren imponer sus ideas por medio de la persuasión, mientras que yo, como anarquista, apoyar la violencia terrorista”.[6]

La acción individualista de Matsalis, fue ampliamente reseñada en la prensa de la época, un estado de miedo y conmoción de apodero de la región Arcaya, sus ciudadanos empezaban a rumorar sobre una conjura de anarquistas para subvertir el orden monárquico.

Aprovechando todo el revuelo que género el asesinato, el periódico más importante de Patras, “Neologos” pública el 05 de noviembre, una pequeña entrevista realizada a Matsalis en los calabozos, que transcribimos a continuación:

“Neologos: ¿Cuál es su impresión por la forma en que la prensa escribió sobre tu caso? ¿Está satisfecho?
 Matsalis: No. Pero la prensa no puede escribir de otra manera, hicieron su tarea Si tuviéramos periódicos anarquistas escribiría diferente.
 Neologos: ¿Esta satisfecho con lo que logro?
Matsalis: Quiero ser condenado a muerte. Estaré satisfecho si me condenan a muerte.”[7]

El 06 de noviembre de 1896, Dimitris Matsalis es trasladado a la prisión de la fortaleza de Patras. A los guardias que lo acompañaban, les dijo: “Yo no le temo a la muerte. Se que al matar alguien de esta sociedad, también moriré”[8]

Al llegar a prisión se dispone a predicar la idea antiautoritaria entre los demás reclusos, lo que genera que sea aislado del resto de la población recluida. El 08 de noviembre, a tan solo 5 días de su vindicta de clase. Dimitris Matsalis se suicida al morder un detonador de dinamita, que nadie sabe como lo obtuvo.

Su cuerpo al parecer no fue reclamado por nadie, pero a su muerte vino toda una campaña de descrédito en los medios impresos de la época contra los anarquistas. Publicaciones impresas como “Paligennesia”, “Efimeris”, “Nea Efimeris” y “Skrip” generan un caldo de cultivo propicio para la represión contra algunas instancias libertarias.

Por la acción de Matsalis, la policía arrestó a la mayoría de los miembros y asociados del periódico anarquista "Epi ta proso", Giannis Magkanaras, Dimitris Karampilias, Tsekouras, Andreas Soufas, Markantonatos Evangellos, Kotzias Panagiotis, Mourikis  y otros. Sus oficinas fueron allanadas, quedando en manos del estado, libros, textos y correspondencia antiautoritaria. En la casa de Magkanaras consiguen un artículo contra la policía que redacto y que estaba próximo a salir en la publicación, que seria usado en su contra. 

Las redadas se saldan con un total de 30 detenidos entre anarquistas y socialistas, de los cuales solo 4 de ellos pasarán a juicio y serán condenados por complicidad, estos son: Magkanaras, Tsekouras, Soufas, Markantonatos, Mourikis y Dimitris Arnellos.

Los supuestos cómplices de Matsalis saldrán en libertad al poco tiempo de entrar en prisión debido a las irrisorias pruebas presentadas por los gendarmes ante los tribunales que llevaban el caso. El único autor, se encontraba en alguna fosa.

La acción de Matsalis, fue una iniciativa individual que buscaba generar algún impacto negativo y de infundir terror dentro de la burguesía de Patras. En Grecia durante este tiempo no existían partidarios del terrorismo individual como ocurrió hasta los primeros años del siglo XX en otros países. La mayoría de los anarquistas en Grecia durante la década de 1890, eran básicamente los partidarios del comunismo anarquista de Kropotkin, Jean Grave y otros.



[1] La Asociación de Amigos, grupo nacionalista pro-independecia de Grecia
[2] Información extraída del blog: http://atenasmovedizas.blogspot.com/2012/11/a-solas-con-la-historia.html
[3] University Cambridge (1979). A short History of modern Greece. Cambridge Press. p 68.
[4] Que en griego significa: independencia
[5] Socialista cristianos activo en Patras hasta inicios del siglo XX.
[6] Información extraída del portal Web: http://www.anarkismo.net/article/18887
[7] Paul Pomonis. Early Days of Greek Anarchism: “the Democratic Club of Patras” and social Radicalism in Greece. AK Press.
[8] Op, cit. 

sábado, 4 de octubre de 2014

Contra la propiedad individual

Rodolfo Montes de Oca

Un 16 de enero de 2006, en pleno centro de Atenas a la salida del Banco Nacional ubicado en la calle Solonos de la capital helénica, se produce un fuerte enfrentamiento entre un grupo de asaltantes anarquistas y la policía. El intercambio de balas cesa con la evasión de los atracadores.

Sin embargo, sobre el frío pavimento al lado de un matero, se visualiza un joven vestido de negro que agoniza. Se trata del anarquista Giannis Diminitrakis, investigado en varias oportunidades por su participación en grupos antiautoritarios.

Su detención es filmada por la mórbida prensa que rápidamente saca conjetura y pone apodos a los expropiadores; los bautizan como “la banda de negro”, sin pruebas los acusan de ser los autores de por lo menos 7 atracos a entidades bancarias y de estar detrás de las detonaciones imputadas al grupo “justicia anti-estatal[1].

Por su parte los organismos de inteligencia hacen su encomienda, librando órdenes de captura contra los hermanos Mario y Simon Seisidis, así como contra Gregori Tsironis, obligándolos a pasar a la clandestinidad. Sus únicos antecedentes son los de participar activamente dentro de los grupos ácratas y revolucionarios de la región.   

Después del show, Diminitrakis fue condenado a 35 años de presidio por esta acción, la cual se redujo a una pena de 12 años, de la cual solo cumplió 6, saliendo en libertad bajo palabra en el 2012.

Actualmente existen varios anarquistas en prisión acusados por la fiscalía de realizar expropiaciones armadas contra las entidades financieras del sistema, algunos de ellos son: Anastasios Theofilou, Babis Tsilianidis o Evangelos Kautsibelas. Pero esta tradición de arrebatar al mercado el producto del trabajo individual es una vieja tradición dentro del movimiento libertario griego. Hace mas de 100 años atrás, unos robos dieron mucho de que hablar.

A principios de mayo de 1899, el  afanado diario “Neologos” de Patras comenzó a circular una serie de artículos informando a sus lectores sobre una serie de robos que se venían dando en la ciudad; aupados por el clamor popular, la policía empezó a indagar y a citar a lo que la criminología considera “sospechosos habituales” (contrabandistas, mendigos, trabajadoras sexuales, ladrones, etc.), como es de esperarse uno de esos “habituales” de apellido Tsikrikas, empezó a dar nombres y situaciones de hechos como suele pasar, entre ellos menciono dos apellidos a los cuales los investigadores prestaron especial atención: Agallopoulos y Liopetas.

Aristeidis Agallopoulos era un sastre de Constantinopla, mientras que Nicolás Liopetas era carpintero, ambos formaban parte de los círculos anticapitalistas de Patras y juntos habían firmado un manifiesto anti-electoral que apareció en la publicación “Fos Neon” de Pyrgos.[2]

Durante la requisa y captura de Liopetas, la policía descubrió una pequeña libreta donde aparecían direcciones y una cuantía de los bienes substraídos por la banda.  Ante la eminente captura y sentencia, Nicolás decide burlase del proceso penal y evadirse de su encierro ingiriendo una capsula con arsénico.

Por desgracia del reo, la dosis fue muy poco y sus custodios al verlo convulsionar deciden trasladarlo hasta el puesto medico donde es curado por los galenos y sus ayudantes. Esta infructuosa tentativa de homicidio género que Liopetas, colaborara con sus captores suministrando información sobre los robos y sus cómplices, re-acusando a  Tsikrikas de ser el cabecilla de la banda y de tener ramificaciones en  Atenas, Pireo, Syros, Messolongi, Pyrgos y Corinto, así como en las ciudades turcas de Esmirna y Estambul.[3]

Las averiguaciones culminaron con la detención de 10 personas, Liopetas fue acusado por el tribunal como partícipe de los robos mientras que Aristeidis Agallopoulos fue acusado de encubridor. Como era de esperarse todos fueron condenados a prisión. 

Se sabe que Liopetas murió en prisión, mientras que se desconoce el paradero de Agallopoulos, pero se sabe que Tsikrikas logro escapar de su encierro para continuar con su vida delictiva.

Para el historiador Paul Pomonis, el Caso Liopetas-Angallopoulos junto al turbio hecho de sangre que fue la muerte del anarquista Dimitris Bantounas[4], represento el “último canto del cisne” para el movimiento antiautoritario en la ciudad de Patras.




[1] Fue una agrupación que se adjudico una campaña de bombas entre Enero y Febrero de 2006. Todos sus objetivos se centraron específicamente en atacar al partido Nueva Democracia y bancos.
[2] Paul Pomonis. Early Days of Greek Anarchism: “the Democratic Club of Patras” and social Radicalism in Greece. AK Press.
[3] Op cit.
[4] Al parecer fue asesinado el 18 de mayo de 1899, en Pyrgos por uno de sus hermanos después de una violenta pelea.

Maziotis: Verbo Subversivo

Rodolfo Montes de Oca

Desde junio de 1997 hasta junio de 1998, una serie de ataques incendiarios contra vehículos de compañías trasnacionales, prensa, gubernamentales y de lujo sacude con la luminosidad de las antorchas la noche en Atenas. Detrás de cada ataque una llamada telefónica, adjudicaba la acción al grupo “los incendiarios de la conciencia”. Esta orgánica anarquista se adjudico 62 incendios de coches[1] y el ataque con bomba del Directorio Oficial de la Comunidad Judía Helénica y contra la oficina del diputado del PASOK, Nikos Famatis.

Sorpresivamente a través de un breve comunicado que  decía: “La campaña de guerra que hemos emprendido en el último año se suspendió temporalmente, para que podamos volver a definir nuestras posiciones en las trincheras de la lucha de clases[2] con este breve comunicado la agrupación se disolvía, pero las investigaciones policiales estaban en curso y un nombre sobre salía entre los demás sospechosos: Nikos Maziotis.

Un año después se encontrarían cara a cara por primera vez, de un lado los leguleyos de verbo y las leyes en que se han convertido los jueces y en el otro el rebelde partidario de la revolución social, traído a juzgado a la fuerza por una bomba que no exploto en el Ministerio de Industrias. Frente a frente de sus adversarios de clase, aprovecho el pulpito para realizar un acto de ruptura judicial, su apellido seria sinónimo en el futuro de sedición y evasión continua del orden, Maziotis es su apellido y será un dolor de cabeza para la policía política.

 Durante su apología, dejo a la luz pública su prontuarió de combate, su radicalización se dio por la  muerte de Kaltezas, participo en múltiples ocupaciones de facultades, detenciones hasta por 18 meses, luchas por la ecología y la participación ciudadana, resistencia a las políticas neoliberales helénicas, deserción del ejercito, enfrentamiento contra los antidisturbios, un prontuario común entre la generación de los anarquista de la década de los noventas.

Durante el juicio es condenado por dicha acción, pasando una corta estadía en prisión por esta operación, luego su rastro se pierde como el de muchos en momentos en que Grecia empezaba a tener un declive como nación potentada de la Unión Europea. Al venirse al traste la ilusión neoliberal se reactivan las luchas de calle y empiezan a emerger organizaciones revolucionarias mas o menos estructuradas que empiezan a realizar ataques de contra las estructuras de poder, una de ellas es “Epanastatiko Agonas” o “Lucha Revolucionaria”.

Esta organización autoproclamada anarquista, anticapitalista y anti-imperialista, llevo una serie de ataques explosivo contra bancos, ministerios, policías, casa de cambios hasta contra la embajada norteamericana en Atenas. Todas sus acciones se saldaron sin victimas y solo se vio afectada la estructura y de lo que ellos simbolizan. 

Pero en 2010, la suerte de la organización cambio cuando en un intento de robo frustrado, se produce un intercambio de balas entre la policía y el anarquista Lambros Foundas, en el suburbio de Dafni.

Su muerte precipito la caída de la organización armada, se realizaron varios allanamientos en donde se encontraron armas y documentos falsificados, las redadas terminan con 6 detenidos Pola Roupa,  Evanghelos Stathopoulos, Christoforos Kortesis, Kostas Gournas, Sarantos Nikitopoulos y Nikos Maziotis.

Desde un inicio y sin ningún tipo de tapujo, Roupa, Gournas y Maziotis asumieron su pertenencia a la organización, por lo cual fueron detenidos por los 18 meses  que la legislación vigente en Grecia establece para la prisión preventiva. El 11 de Octubre de 2011 son dejados en libertad para ser procesados el 24 de ese mes, pero por jugarretas del destino, la pareja Maziotis Roupa no se presento y se dio a la fuga pasando a la clandestinidad con su pequeño hijo al cual llamaron Victor Lambros Maziotis Roupa, en honor a su compañero caído.

La familia Maziotis Roupa es un ejemplo de lo que los medios han denominado “la nueva generación de extremistas griegos[3] un conglomerado variopinto de facciosos que tratan de romper el cerco de la legalidad y de cambiar sus realidades a través de la acción directa.

La deudocracia en que se convirtió la república helénica ha generado el caldo de cultivo propicio para que un puñado de siglas se adjudique una serie de ataques contra el orden establecido, reinventado la filología y haciendo posible que el apellido Maziotis sea un verbo subversivo. 





[1] Extraído de la pagina Web de la Agencia Nacional de Noticias: http://www.hri.org/news/greek/apegr/1998/98-06-15.apegr.html
[2]Extraído de  MIPT Terror Knowledge Base en el informe sobre los “Incendiarios de la Conciencia”
[3] Información extraída de: http://www.eurotopics.net/es/home/medienindex/media_articles/archiv_article/ARTICLE42095-Dejan-Kovac-acerca-de-una-nueva-generacion-extremista