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sábado, 15 de noviembre de 2014

La Politécnica se alza

Rodolfo Montes de Oca

La prisión de Koryndallos se ha convertido en un punto de encuentro común para la nueva generación de guerrilleros anarquistas en Grecia; en sus celdas suelen entremezclarse asalta bancos, secuestradores, mafiosos, militantes de la Organización 17 de Noviembre y miembros de la Conspiración Células del Fuego. Todos reconocibles en su forzado exilio terrenal por más que se les uniforme y se les trate de privar de su individualidad.

Pero, mientras los anarquistas encarcelados parecen robustecerse cada vez más y acrecentarse ante la adversidad que impone la privativa de libertad, un reo suele morir de mengua y de silencio entre una fuerza de cambio que nadie puede parar, su nombre es Nikolaos Dertilis fue el último sobreviviente de la Junta de los Coroneles[1].
 
Para todos los que nos interesa el devenir del juego político helénico, la Junta de los Coroneles es una asonada militar que marca un antes y un después dentro de la historia moderna griega.  Su gobierno represento la última administración de corte totalitario que rigió sus tierras y que tuvo repercusiones en el ámbito político y económico que todavía se padece.

Para inicios de la década de 60´s, Grecia sufría los coletazos de inestabilidad política que se evidenciaban en la región, el gobierno de la Unión de Centro de Georgios Papandreu atravesaba por una serie de cismas de las fuerzas políticas que lo acompañaban y de divergencias entre su persona y el Rey Constantino II, lo que genero una atmosfera de desestabilización en la región y de incertidumbre en la población.

Paralelo a estas acciones, dentro del ejercito existía una logia secreta que preparaba un golpe militar y que se encontraba liderada por el Coronel Georgios Papadópoulos, su nombre es: ΙΔΕΑ,Ιερός Δεσμός Ελλήνων Αξιωματικών y la misma se había robustecido después de la victoria de las fuerzas republicanas ante la insurgencia stalinista durante la Guerra Civil Griega. Esta organización recibía financiamiento y apoyo logístico de agentes de la CIA en el país.

El clima de divergencias políticas galvaniza a los militares que deciden alzarse el 21 de abril de 1967, sus acciones tuvieron como epicentro los cuarteles militares de la capital y sus oficinas gubernamentales. La sorpresa de casi 100 tanques militares en la calle despertó a una población incrédula que realizo pocos esfuerzos para detener el golpe.

El golpe de estado tuvo un éxito rotundo por la nula oposición de los políticos republicanos, rápidamente las cárceles se llenaron de figuras de izquierda, liberales, escritores y libre pensadores, de esta manera se instauraba en Grecia una clásica dictadura militar que recaía en una camarilla de Coroneles al servicio de los intereses norteamericanos y significaba una victoria del Capital Anglosajón en la Guerra Fría.

Como dictadura clásica, los Coroneles se hicieron de una serie de intelectuales y personas públicas para blanquear su imagen en el exterior, mientras internamente se instauraba una lenta maquinaria de exclusión y tortura. Para 1968, el rebelde Alexander Panagulis fundador en Italia del grupo “Resistencia Helénica” intenta asesinar a Papadópoulos, pero fracasa en su intento y es encerrado por su osadía.

Ante este nuevo panorama, la “política tradicional” de partidos, construcción de mayorías y de asenso al poder por medio del voto se ve relegada a un plano controlado y de franco estancamiento que permitió el resurgir de la corriente anarquista en los claustros universitarios.

De forma antagónica a lo que ocurría en el resto de Grecia, en la Universidad Politécnica de Atenas y en Exarchia, muchos estudiantes y catedráticos inspirados en los sucesos del Mayo Francés, empiezan a leer sobre contracultura y anarquismo. En sus pasillos abundaban jóvenes que se reagrupaban en torno a las lecturas situacionistas, aupando el radicalismo del maoísmo e inspirados en la proeza guevarista.

Es así, como para 1972 se empiezan a editar de forma clandestina una serie de libros contestatarios que eran devorados por una juventud curiosa; Guy Debord, Mijail Bakunin, Piort Kropotkin, Murray Bookchim, Max Netlau, Henry Thoreau, Ida Mett, entre otras “vacas sagradas” fueron circulando de mano en mano en los comedores y círculos de estudio. Entre ellos es importante resaltar las revistas “Pan-Derma” y “Kouros” que salían a la luz pública gracias a la labor del anarquista Leonidas Christakis.

Esta nueva generación antiautoritaria se encontraba muy lejos de la tradición corriente anarcosindicalista que había existido en el pasado, eran los hijos de aquella generación que buscaban canteras en el autonomismo italiano, el antifascismo, la liberación sexual y la contracultura para arrojar contra el sistema. Renegando de toda forma de poder y de dirección centralizada incluyendo la del ilegalizado Partido Comunista Griego.

Pero como era de esperarse, la olla de presión exploto el 5 de febrero de 1973, de forma asamblearia los estudiantes decidieron no asistir de forma masiva a la Politécnica, el día 13 de ese mes convocaron a una concentración contra la Junta que fue reprimida de forma violenta, los militares violaron la autonomía universitaria o ocuparon el campus, la jornada de palos se saldo con 11 detenidos. A raíz de estos acontecimientos, el 21 de febrero, entre 3000 y 4000 estudiantes de de derecho de la Universidad de Atenas ocuparon el edificio de la facultad en el centro de Atenas, en la calle Sólonos, para pedir la retirada del decreto 1347 que ordenaba el reclutamiento de los jóvenes reaccionarios, y que había ya había sido impuesto por la fuerza a 88 estudiantes.

El punto de inflexión ocurre el 17 de noviembre de ese año cuando los estudiantes de la Politécnica decidieron no acudir a las clases y comenzaron las manifestaciones contra el régimen militar. Mientras que al principio permanecieron apartados ahora los estudiantes se proclamaban con el oxímoron de ser “Asediados libres”. Se fortificaron dentro del edificio de la facultad en la calle Patision, y pusieron en funcionamiento la emisora radiofónica independiente de la Politécnica. En la puerta principal colgaron dos pancartas gigantes que decían “Abajo el Estado” y “Abajo el capital”, su lema de combate era “Pan, Educación y Libertad[2]

Aprovechando la obscuridad y la fatiga de los “Asediados Libres” a la 03:00 A.M. del día 17 de noviembre el gobierno dio al ejército la orden de intervenir y uno de los tres tanques AMX30 que se encontraban fuera de la escuela, derribó la puerta principal.

La radio de la Universidad hizo llamamientos a los soldados para que desobedecieran las órdenes de sus superiores y el locutor puso el himno nacional griego. La transmisión se vio interrumpida por la entrada de los tanques en la facultad. Los estudiantes al ver entrar el tanque, seguido de un gran número de fuerzas policiales, tiraron la puerta de la Politécnica de la calle Sturnari y comenzaron a salir en masa.

Debido a los ataques policiales sufridos por los estudiantes, estos optaron por esta salida que estaba protegida por soldados que en algunas ocasiones intervenían también en contra de la policía que apaleaba a los estudiantes. Muchos buscaron refugio en los edificios vecinos. Francotiradores de la policía abrieron fuego desde las terrazas cercanas, mientras que los hombres del la policía política del Servicio Nacional de Información (ΚΥΠ) buscaba a estudiantes izquierdistas catalogados de “rebeldes”.[3]

Soldados y policía abrieron fuego real hasta el día siguiente lo que dio como resultado una gran cantidad de muertos, no sólo en los alrededores de la Politécnica sino que también en toda Atenas. El primer informe del fiscal Dimitris Tservas en octubre de 1974, contiene 18 víctimas identificadas y 16 sin identificar. Un año más tarde el fiscal de Apelaciones Ioannis Zagkinis habló de 23 víctimas mortales, y durante el juicio que siguió añadió otra más.

Esta brutal respuesta gubernamental avivo las llamas del descontento y animo a los ácratas de que el sendero tomado era el correcto; las luchas callejeras escenificadas alrededor de la Politécnica demostraban el inmenso poder que ejercían como corto-circuito al monopolio de la violencia ejercido por el Estado de los Coroneles.

El gobierno de los militares continuaría 8 meses más, sin embargo las pretensiones nacionalistas de ocupar militarmente Chipre desplomo la continuidad autoritaria de los milicos.  Con su eventual caída comenzara un proceso de concertación entre las principales fuerzas políticas que había en el exilio como ocurrió en Venezuela con el infame “acuerdo de punto fijo” o la “concertación” chilena que servirán a futuro como diques de la protesta social.

De la experiencia de la politécnica muchos griegos que venían experimentando una ruptura con el troskismo empiezan a mostrar un interés cada vez mayor en el anarquismo, algunos de estos ejemplos son el catedrático Cornelius Castoriadis y el sindicalista Yannis Tamtakos, entre otros.

Las condiciones históricas así como la masificación de la publicación  Eleytheros Typos permitió  que las ideas libertarias se diseminaran como un virus sobre el cadáver insepulcro en que se convertiría el Estado Griego un par de décadas mas tarde.





[1] Falleció el 28 de marzo de 2013
[2] Isabel de Cabo Ramon (2005). Turquía, Grecia y Chipre. Historia del Mediterráneo Oriental. Universitat de Barcelona. p.178.
[3] Extraído del portal Web: http://www.diagonalperiodico.net/saberes/cuando-tanques-entraron-la-politecnica.html

El irreverente “Cristo” de Exarchia

Rodolfo Montes de Oca

Para quienes hemos tenido la oportunidad de conocer Atenas, perderse en los recovecos de su barrio más combativo y pintoresco, es  un inconfesable placer, la diversidad de grafitis, afiches y arte urbano que cubren las paredes de Exarchia, parecen abrir las compuertas del mundo nuevo y diverso que añoramos, en comparación con la gris y degradada Atenas que le rodea y que a muchos nos hace recordar a Caracas.

Pero antes de que los medios de comunicación burgueses y alternativos centraran su atención en el “barrio de los anarquistas”; por sus calles se paseaba un iconoclasta de las artes, un anarquista de la trova y el teatro que con frecuencia generaba un escozor en los oídos del establishment helénico, era conocido como Nikólas Ásimos y el mito nos habla de un noctámbulo Cristo del vino y de los placeres mundanos que se enfrento al poder de una “democracia” de mercaderes.

Cuentas los que lo conocieron, que Nikólas cuyo apellido es Asimópoulos, nació en Salónica el 20 de agosto de 1949, pero que se crío en la ciudad de Kozani al norte de Grecia. Desde chico tuvo especial facilidad para las artes y la desobediencia, desarrollándose en el teatro y teniendo su primer “acto de rebeldía” en 1966 publicando en la prensa sátiras sobre la Junta de Coroneles.[1]

Al alcanzar la madures exigida por ley, se mueve hasta Salónica donde ingresa en la Escuela de Filosofía de la Universidad Aristóteles de Salónica en donde se destacaría como un asiduo de las comisarías y las alcabalas militares en donde siempre lo detenían  por su desgarbado estilo de vida, que nos trae a la reminiscencia los crotos y payadores patagónicos.

Pero la academia, definitivamente no era  lo de él, por lo cual en 1973 y en pleno apogeo del motín de la politécnica decide trasladarse hasta Atenas, en donde el febril ambiente de insurgencia renueva sus sueños y empieza articular expresiones de contracultura dentro de la sociedad ateniense.

Primero se gradúa de teatro y luego gracias a las clases de Dimitris Dimitrakopoulos,  empieza a tocar guitarra acústica en los bares turística de Plaka, poco a poco se va haciendo de un nombre en los circuitos más contestatarios atenienses, que se acostumbran a lidiar con su humor e irreverencia.

Asimos, se convirtió a su vez en uno de los pioneros de la distribución underground y HTM mucho antes de que los punks de la mano de CRASS esparcieran esta modalidad de gestión. Asi nacieron una serie de trabajos musicales: Romios – Michanismos (1974), Kasseta me to Vareli pou gia na Vgei to Spaei (1978), Eimai PalianthroposParanomi, Giati Foras Klouvi y  Klaste Eleftheros (1979), O Ksanapes (1982),  O Saliagkas, H Zavolia y  Pali stin Kseftila  (1986) y To Fanari tou Diogeni (1987). Estas ediciones eran artesanales y se vendían al costo de producción, ayudando de forma significativa a la masificación de sus canciones de protesta.[2]

Paralelo a esta fecunda actividad musical, Nikólas en 1974 empieza a publicar artículos en la revista antiautoritaria “Pan Derma” y funda junto a otros anarquistas el “Teatro Musical de la Pobreza” que funcionaba como una suerte de comuna artística cerca de Plaka.

Pero como era de esperarse esta melenuda beligerancia empezó a ser censurada en bares y estaciones de radio que veían en sus poéticas letras de protesta, un ataque directo a la incipiente democracia helénica. Esto en vez de amilanarlo, lo que izo fue robustecer su propuesta de autonomía, por lo cual empieza articular junto a Yannis Zouganelis una “Cooperativa de Bandas Musicales” que pretendía romper con el espectáculo musical y el monopolio de las grandes disqueras, que solo editaban bandas “políticamente correctas”, esto devino en la apertura de un pequeño “Café Político” que rápidamente se convirtió en el epicentro de radicales e insumisos.[3]

Para mediados de 1976, se muda al barrio de Exarchia, que ya empieza a ganar fama como una “zona controlada por anarquistas” y donde se puede conseguir abundante material antiautoritario y contracultural, es para 1977 cuando se produce el primer gran choque entre anarquistas y fuerzas antidisturbios en la manifestación de Propylea, donde son detenidos 16 anarquistas y acusados de alteración del orden público.

Como consecuencia de estas acciones de calle y de la posterior campaña de solidaridad, Nikolas es detenido junto a otros 5 escritores, acusados de fomentar: “ las ideas subversivas” y de ser “el responsable moral de la alteración del orden público y de la paz social”, logrando salir de prisión al poco tiempo por lo burdo de las pruebas presentadas por la fiscalía. 

Después de esta breve estancia en prisión, el irreverente “cristo” de Exarchia escribe el libro Anazitontas Krokantropous, que distribuye de forma azarosa entre sus afines, mientras que participa activamente en el barrio de Exarchia en las múltiples actividades antiautoritarias que empiezan a cobrar vida.

Para  Octubre 1981, Grecia celebra elecciones que lleva por primera vez en la historia a los socialdemócratas del Panellínio Sosialistikó Kínima (PASOK) al poder con un 48% de aceptación entre el electorado y alcanzado 173 escaños, lo que le permitió a los “socialistas” negociar el ingreso de Grecia en la Unión Europea y en la oprobiosa Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)

Por estos años, Asimos junto a otros libertarios realiza la primera ocupación de un inmueble en la calle Valtesiou 42 de Exarchia, empieza a participar activamente en los happenings que se daban en la calles aledañas, en una de esas intervenciones, es detenido por la policía e ingresado a la fuerzas en el psiquiátrico de Dafni, junto a Giorgos Gavalas y Nikos Saviddis.[4]

Rápidamente se organiza una campaña por su liberación, en la cual no solo participan los grupos anarquistas si no mucha gente involucrada en el mundo artístico y bohemio de Atenas. Al salir del asilo, logra alquilar un pequeño espacio que rápidamente capta la atención de las autoridades y es allanado en varias oportunidades por los gendarmes, que sin excusa alguna lo movilizan hasta Dafni donde en repetidas ocasiones es sometido a terapias de shock eléctrico y golpeado salvajemente.

Aunque Dafni dejara huellas imborrables en la psiquis del ingobernable, será un escándalo sexual el que enlodara el nombre del insumiso. En 1987 es detenido por la policía acusado de violar a una ex-novia, por lo cual es enviado a la tristemente celebre prisión de Koryndallos; de donde volvería a salir después de pagar la fianza.[5]

Esta acusación y el creciente estado de paranoia, marcaron el punto de quiebre del cristo de Exarchia, quizás como acto final de rebeldía, el 17 de marzo de 1988 decide suicidarse ahorcándose en su habitación y dejando una “X” marcada en su diario personal como sutil mueca contra todo lo que representa esta vida.

Hablar de Nikólas Ásimos, es mencionar una figura emblemática para la popularización del pensamiento anarquista dentro de la juventud post-politécnica. Sus estribillos todavía son fáciles de encontrar en algunos callejos de Atenas que se desmorona ante una venidera Guerra Civil.




[1] Extraído del portal Web: http://libcom.org/history/asimos-nikolas-1949-1988-athens%E2%80%99-anarchist-troubadour
[2] Extraído del portal Web: http://leonardo.spidernet.net/Recreatus/424/asimos.html
[3] Op cit
[4] Extraído del portal Web: http://www.asimos.gr/
[5] Op cit

domingo, 9 de noviembre de 2014

1995: el año del quiebre

Rodolfo Montes de Oca

En Grecia como en muchos otros países del mundo existe una familia real de políticos y de hombres influyentes que desde la primera magistratura dirigen los destinos de la nación. En el caso de Grecia esta familia se llama Papandreu y durante el siglo XX y XXI, en varias oportunidades detente el poder a través de la democracia.

Para 1993 parecía repetirse la historia cuando es electo por segunda vez para desempeñar el cargo de Primer Ministro de Grecia, el economista y patriarca del  PASOK, Andreas Papandreu. Durante su gestión “socialista” empieza el eventual quiebre de la representatividad bipartidista helénica, el punto álgido ocurre cuando se conoce su implicación en el escándalo de corrupción del Banco de Creta, aunado a las tensiones nacionalistas entre Chipre y Macedonia.

Esto genera una mayor efervescencia de la colectividad que se encontraba todavía resentida por el asesinato de  Michalis Kaltezas y por la absolución de su asesino. A estos hechos se le suma la detención en Atenas y Salónica de 4 anarquistas acusados de la expropiación de bancos, entre ellos se encontraban Kostas Kalameras y Spiros Dapergolas editor de la revista antiautoritaria “alpha”.

Estas detenciones generaron varias acciones de solidaridad como la ocupación de las oficinas de Amnistía Internacional y de la Asociación Griega de Abogados. En Salónica una movilización de 150 anarquistas fue brutalmente reprimida por la policía, deteniendo algunos solidarios lo que produjo la ocupación de la facultad de teología, mientras se improvisaba una radio pirata para masificar las informaciones referentes a la represión.

Del grupo de detenidos, 4 anarquistas son llevados a juicio bajo los cargos de insultar a la policía, los imputados son: Yannis Anagnostu, Sofia Kiritsi, Hatzliradis y Panos Sofos. Todos son condenados a penas leves de 2 años y medio de reclusión.

Frente a estas detenciones el 17 de noviembre de ese año, se produce una importante movilización para recordar el asalto militar a la Politécnica de Atenas, en esta oportunidad la policía reforzó sus funcionarios y se inició una serie de escaramuzas entre manifestantes y gendarmes.

En una jugada desesperada, cerca de 3.000 personas ocuparon el Politécnico durante la noche, pero finalmente la policía ingresó en el establecimiento y arrestó a 504 anarquistas que permanecían en el lugar. El edificio sufrió severos daños durante la ocupación. El periodismo y los medios de comunicación tuvieron una participación activa, incitando y exigiendo el ataque de las fuerzas policiales, el arresto y represión de los manifestantes.

Durante la ocupación se dieron excesos de toda índole, se detuvo a 38 menores de edad, uno de ellos de apenas 14 años fue brutalmente apaleado por 50 antimotines que se cebaron contra su frágil humanidad.  23 personas que habían sido llevados al hospital por problemas respiratorios producto del gas lacrimógeno u otras lesiones fueron trasladadas a la sede policial sin ayuda médica. Las mujeres eran desnudadas delante de policías varones. Varias casas fueron allanadas incluyendo el Archivo Histórico Anarquista, que fue confiscado por la policía. Entre los ocupantes se encontraban dos jóvenes anarquistas que luego harían historia: Nikos Mazziotis y Lambros Foundas.

Pero en lugar de retroceder frente a la ofensiva del gobierno y la prensa, el movimiento resultó fortalecido por los ataques, las palabras “anarquistas”, “anarquismo” y “anarco-comunistas” se masificaron en los medios.  Eso produjo que el 23 de ese mes se realizara una movilización de más de 1500 personas que demostraban sus simpatías con los rebeldes libertarios.

Después de varias acciones de solidaridad y manifestaciones alrededor  de 136 detenidos fueron puestos en libertad en espera de sus audiencias. Otro grupo de detenidos fueron encausados en cargos tales como: quema de banderas, daños a la propiedad pública, perturbar la vida socio-económica de la ciudad. Casi todos alcanzaron la libertad y se suspendieron los juicios, solo 4 anarquistas fueron juzgados en rebeldía a 3 años y 4 meses prisión.

Ese mismo año, por problemas de salud se separa de su cargo Andreas Papandreu, siendo sucedido por el líder de Nueva Democracia, Konstantino Karamalis para asumir la magistratura de forma temporal.

Para la generación moderna de anarquistas post-politécnica, 1995, representa un año de quiebre institucional y una popularización de las ideas dentro de la sociedad helénica, los sucesos ponen de relieve las ideas y abren el camino para los  futuros sucesos.

Tiempo después en el año 2002 surgió el “Movimiento Antiautoritario” (Antiexousiastiki Kinisi) dentro de las líneas generales del anarquismo y la acción directa, buscando generar una coordinación de grupos e individualidades en Atenas, Tesalónica y otras ciudades. Un año después, se crea la Federación de Anarquistas de Grecia Occidental en la ciudad de Agrinio, contando con grupos activos en Patras, Nafpactos, Astakos, Distomo, Arta e Ioannina.

Un año después en 2004, los anarquistas se opusieron a los Juegos Olímpicos de Atenas debido a que el evento favorecía la intensificación del control estatal y la represión, tratando incluso de interrumpir con acciones el curso de la llama olímpica.  Una característica llamativa de esos años fue la incorporación de otros idiomas (albano, ruso, georgiano o árabe) en los carteles y afiches anarquistas, mostrando su “solidaridad” con los obreros extranjeros que trabajan en Grecia.


Los libertarios como vaticinadores del desastre, desde esa época llamaban la atención de que con la escusa del  magno evento olímpico, la sociedad helénica se estaba endeudando y que tarde o temprano serian los de abajo los que pagarían los excesos de los de arriba.

El ultimo bastión

Rodolfo Montes de Oca  

Para la ingeniería italiana de finales del medioevo, el bastión o baluarte es un reducto fortificado que se proyecta hacia el exterior del cuerpo principal de una fortaleza situado generalmente en las esquinas de los “muros de cortina[1] como punto fuerte de la defensa contra el asalto de tropas enemigas.

Hablar de Exarchia es hablar de un baluarte internacional del movimiento anarquista, su ubicación es en pleno centro de Atenas, unas cuadras mas arriba del deprimente sector conocido como Omonia, alejado de los sectores turísticos y restaurados de la urbe, como son Plaka y Monastriki.

Su nombre proviene del griego Exarcho, que era una tienda de comercio que abrió una extensa sucursal en el sector. Comenzó a politizarse a partir de 1920, cuando se construyeron nuevos edificios de viviendas alrededor de la Universidad Politécnica de Atenas. Los apartamentos eran alquilados a profesores y estudiantes lo que fomentó  que el barrio se convirtiera con el paso de los años en un lugar de intelectuales, artista y bohemios con una gran actividad política, hasta el punto de que en 1973, se convierte en el epicentro de la lucha juvenil contra la Dictadura de los Coroneles.

El patético papel desarrollado por el KKE con el pacto bipartidista hizo que muchos jóvenes radicalizados buscaron oxigeno para su utopia dentro del anarquismo, desarrollando así sus ideas en el lugar donde vivían o compartía, que era por la cercanías de su Alma Mater, el barrio de Exarchia.

El centro del barrio es la “Plaza Exarchia”, una cuadricula pequeña, rodeada de callecitas y de pequeños locales bohemios, librerías anarquistas, cafés ocupados, parques gestionados por la comunidad, centros sociales, tiendas de equipos de futbol antifascista y muchísima propaganda visual antisistema. En sus calles solo queda un cajero automático, la policía no transita el lugar y los carros de lujo tampoco, es una suerte de “zona libre” donde se conglomeran los más variopintos excluidos del pacto social; es común ver punks alemanes e inmigrantes kurdos compartir en sus banquitos con ouzo[2]. Si alguna vez soñaste con la “fraternidad mundial”, esta vive en Exarchia. 

Todo este mundo cooperativo vive a las sombras de los ególatras de Syntagma que ven desde sus pulpitos con desprecio al sector, sus habitantes no pagan impuestos, tratan de llevar una vida al margen del estado y sus instituciones. Pero entre recovecos y en la mirada sediciosa de sus habitantes, existe una persona emblemática que todavía vive, se trata del anarquista Epaminondas Skyftoulis, figura medular dentro del ambiente ácrata ateniense.

El “tío nondas” como lo apodan afines y adversarios, es lo que denomina la policía política un: “sospechoso habitual”, dice la leyenda en torno a su figura, que tiene décadas viviendo en el barrio, se le conoce por ser uno de los principales impulsores del eximio centro social del sector llamado “Nosotros” y como uno de los coordinadores del Movimiento Antiautoritario.

Su constancia dentro del ambiente libertario, le ha costado varias averiguaciones policíacas y a sido acusado en múltiples oportunidades de formar parte de los grupos marxistas armados “17 de Noviembre” y “Lucha Revolucionaria del Pueblo”; el 26 de septiembre es detenido junto a Cristos Marino[3] y acusado del robo de vehículos, este proceso es archivado y desestimados por que el taxista retiro los cargos.

Al margen de estas acusaciones, es común leer al “tío nondas” polemizar con la prensa escrita o participando activamente en las acciones de ocupación que escenifican los inmigrantes en la capital, su silueta se visualizo en la ocupación del Ayuntamiento y en diferentes acciones después de la muerte de Grigoropolus.

Epaminondas, es una de las tantas figuras medulares de la anarquía en Exarchia, sin embargo, no es el único, este Barrio es el esfuerzo de cientos de personas que decidieron de mutuo acuerdo articular una forma distinta y antiautoritaria de gestionar su existencia. Rebeldes anónimos que decidieron retomar sus vidas sin polémicas.

En un mundo en veloz cambio y de crisis global del capitalismo y de sus estructuras conservadoras de dominación, Exarchia se levanta como el último bastión de una generación de rebeldes que ondean sin pudor las banderas negras de una sociedad sin estados. 




[1]  Tramos de muro recto, entre los que se situaban los bastiones.
[2] Bebida tradicional griega dulce y con sabor anís.
[3] Este compañero anarquista era considerado otro “sospechoso habitual”, fue activo en la década de los 80, participando en la ocupación de la Politécnica en 1990 por la absolución del policía que asesino a Kaltezas. Es asesinado en 1996 bajo extrañas circunstancias por la policía. 

La Tragedia de la Calle Independencia

Rodolfo Montes de Oca

Patras es actualmente la tercera ciudad más grande e importante de la nación griega, sus orígenes se remontan a la Guerra del  Peloponeso cuando formaba parte del Arcaya como unidad político territorial de los Espartanos, esta ciudad fue celebre en la antigüedad por practicar la oligárquico como sistema de gobierno.

Con las invasiones romanas, Patras quedo bajo la jefatura de Cayo Julio Cesar Augustus hasta las invasiones bárbaras que pusieron fin al imperio latino, para luego ser ocupado en repetidas ocasiones por albanos, venecianos, genoveses y otomanos.

En 1821, los habitantes de Patras, toman parte de las múltiples rebeliones pro-independentistas que se dan en la región helénica. El 25 de marzo de ese año, los pobladores apoyados y aupados por el arzobispo de la ciudad se levantan en armas apoyados por los militantes de Philiké Hetairiá[1] contra el Imperio Otomano.

El tratado de Adrianópolis en 1929 pone fin al proceso liberal revolucionario de los griegos para dar paso a un periodo de gran inestabilidad civil. La disputa inter-burguesa entre liberales y conservadores seguía existiendo y los griegos, que habían previsto un renacimiento de su país acorde con la antigua Hélade, se opusieron firmemente a la reducción de su territorio.

Mientras que las potencias buscaban un rey para Grecia, la administración del país recayó sobre el presidente provisional del Conde Ioannis Kapodistrias, el primer rey de Grecia quien gobernó con un régimen dictatorial hasta su asesinato en 1831 en una iglesia en manos de un Peloponeso de nombre Giorgios Mavromichalis, al cual algunos acusan de ser  “el primer anarquista en matar un rey”.[2] 

Tras su muerte los historiadores helénicos insisten en designar los acontecimientos posteriores como “un periodo de anarquía[3] en el cual las contradicciones de la naciente monarquía se ven desbordada por las políticas anti-populares de los detentadores del poder, se suceden los tumultos, los motines de hambre y el descontento empieza armarse y a tomar las costas y serranías griegas.

La inestabilidad que amenazaba con expandirse por las otras plutocracias es aplastada con la injerencia prusiana cuando las potencias europeas deciden poner nuevo regente a Otón I de Baviera como monarca.

El reinado del germánico se mantuvo hasta 1863 cuando la inestabilidad política y el consejo de los altos hospicios y ducados europeos le aconsejan ceder su mandato a Jorge I, como primer mandatario de los helenos y de su República.

Con el devenir de la nueva regencia, el progreso industrial, el constante intercambio mercantil entre los pueblos de la costa y el surgimiento de una arraigada concepción nacionalista, Patras va adquiriendo notoriedad dentro de la burguesía helénica como una pujante ciudad en la cual poder hacer negocios.

El 03 de noviembre de 1896, una compañía de teatro italiana estrena en esta ciudad la obra “William The Porter”, en el teatro que se encontraba en la calle Geroskotopolus[4]  punto de reunión de la finada burguesía local. A su salida, entre frivolidades y halagos conversaban el banquero Dionisio Frangopolus y el comerciante Collas Andreas, muy cerca de ellos, como vigilante en el centeno, los esperaba un puñal y una idea.

A su lado un joven zapatero anarquista de Patras de nombre Dimitri Matsalis,  desenfunda de su chaqueta un cuchillo y rápidamente da varias estocadas a los empresarios que forcejean con el. El mango de su arma se hunde hasta el fondo de la dermis de Frangopolus, asesinándolo y dejando gravemente herido a Collas.

El agresor es rápidamente reducido por las fuerzas del orden y trasladado hasta una comisaría cercana, donde sin tapujo y al igual que otros anarquistas partidarios de la acción violenta, empieza a declarar sobre las razones que motivaron su acción:

“Lo que hice fue por el bien de la idea. Nadie me empujó hacerlo, lo hice por mí mismo. Soy anarquista y los anarquistas somos partidarios de la violencia. Es ridículo pretender conectarme con Athanassios Christogiannopoulos[5] y los otros socialistas, nada me une a ellos. Ellos quieren imponer sus ideas por medio de la persuasión, mientras que yo, como anarquista, apoyar la violencia terrorista”.[6]

La acción individualista de Matsalis, fue ampliamente reseñada en la prensa de la época, un estado de miedo y conmoción de apodero de la región Arcaya, sus ciudadanos empezaban a rumorar sobre una conjura de anarquistas para subvertir el orden monárquico.

Aprovechando todo el revuelo que género el asesinato, el periódico más importante de Patras, “Neologos” pública el 05 de noviembre, una pequeña entrevista realizada a Matsalis en los calabozos, que transcribimos a continuación:

“Neologos: ¿Cuál es su impresión por la forma en que la prensa escribió sobre tu caso? ¿Está satisfecho?
 Matsalis: No. Pero la prensa no puede escribir de otra manera, hicieron su tarea Si tuviéramos periódicos anarquistas escribiría diferente.
 Neologos: ¿Esta satisfecho con lo que logro?
Matsalis: Quiero ser condenado a muerte. Estaré satisfecho si me condenan a muerte.”[7]

El 06 de noviembre de 1896, Dimitris Matsalis es trasladado a la prisión de la fortaleza de Patras. A los guardias que lo acompañaban, les dijo: “Yo no le temo a la muerte. Se que al matar alguien de esta sociedad, también moriré”[8]

Al llegar a prisión se dispone a predicar la idea antiautoritaria entre los demás reclusos, lo que genera que sea aislado del resto de la población recluida. El 08 de noviembre, a tan solo 5 días de su vindicta de clase. Dimitris Matsalis se suicida al morder un detonador de dinamita, que nadie sabe como lo obtuvo.

Su cuerpo al parecer no fue reclamado por nadie, pero a su muerte vino toda una campaña de descrédito en los medios impresos de la época contra los anarquistas. Publicaciones impresas como “Paligennesia”, “Efimeris”, “Nea Efimeris” y “Skrip” generan un caldo de cultivo propicio para la represión contra algunas instancias libertarias.

Por la acción de Matsalis, la policía arrestó a la mayoría de los miembros y asociados del periódico anarquista "Epi ta proso", Giannis Magkanaras, Dimitris Karampilias, Tsekouras, Andreas Soufas, Markantonatos Evangellos, Kotzias Panagiotis, Mourikis  y otros. Sus oficinas fueron allanadas, quedando en manos del estado, libros, textos y correspondencia antiautoritaria. En la casa de Magkanaras consiguen un artículo contra la policía que redacto y que estaba próximo a salir en la publicación, que seria usado en su contra. 

Las redadas se saldan con un total de 30 detenidos entre anarquistas y socialistas, de los cuales solo 4 de ellos pasarán a juicio y serán condenados por complicidad, estos son: Magkanaras, Tsekouras, Soufas, Markantonatos, Mourikis y Dimitris Arnellos.

Los supuestos cómplices de Matsalis saldrán en libertad al poco tiempo de entrar en prisión debido a las irrisorias pruebas presentadas por los gendarmes ante los tribunales que llevaban el caso. El único autor, se encontraba en alguna fosa.

La acción de Matsalis, fue una iniciativa individual que buscaba generar algún impacto negativo y de infundir terror dentro de la burguesía de Patras. En Grecia durante este tiempo no existían partidarios del terrorismo individual como ocurrió hasta los primeros años del siglo XX en otros países. La mayoría de los anarquistas en Grecia durante la década de 1890, eran básicamente los partidarios del comunismo anarquista de Kropotkin, Jean Grave y otros.



[1] La Asociación de Amigos, grupo nacionalista pro-independecia de Grecia
[2] Información extraída del blog: http://atenasmovedizas.blogspot.com/2012/11/a-solas-con-la-historia.html
[3] University Cambridge (1979). A short History of modern Greece. Cambridge Press. p 68.
[4] Que en griego significa: independencia
[5] Socialista cristianos activo en Patras hasta inicios del siglo XX.
[6] Información extraída del portal Web: http://www.anarkismo.net/article/18887
[7] Paul Pomonis. Early Days of Greek Anarchism: “the Democratic Club of Patras” and social Radicalism in Greece. AK Press.
[8] Op, cit. 

sábado, 4 de octubre de 2014

Contra la propiedad individual

Rodolfo Montes de Oca

Un 16 de enero de 2006, en pleno centro de Atenas a la salida del Banco Nacional ubicado en la calle Solonos de la capital helénica, se produce un fuerte enfrentamiento entre un grupo de asaltantes anarquistas y la policía. El intercambio de balas cesa con la evasión de los atracadores.

Sin embargo, sobre el frío pavimento al lado de un matero, se visualiza un joven vestido de negro que agoniza. Se trata del anarquista Giannis Diminitrakis, investigado en varias oportunidades por su participación en grupos antiautoritarios.

Su detención es filmada por la mórbida prensa que rápidamente saca conjetura y pone apodos a los expropiadores; los bautizan como “la banda de negro”, sin pruebas los acusan de ser los autores de por lo menos 7 atracos a entidades bancarias y de estar detrás de las detonaciones imputadas al grupo “justicia anti-estatal[1].

Por su parte los organismos de inteligencia hacen su encomienda, librando órdenes de captura contra los hermanos Mario y Simon Seisidis, así como contra Gregori Tsironis, obligándolos a pasar a la clandestinidad. Sus únicos antecedentes son los de participar activamente dentro de los grupos ácratas y revolucionarios de la región.   

Después del show, Diminitrakis fue condenado a 35 años de presidio por esta acción, la cual se redujo a una pena de 12 años, de la cual solo cumplió 6, saliendo en libertad bajo palabra en el 2012.

Actualmente existen varios anarquistas en prisión acusados por la fiscalía de realizar expropiaciones armadas contra las entidades financieras del sistema, algunos de ellos son: Anastasios Theofilou, Babis Tsilianidis o Evangelos Kautsibelas. Pero esta tradición de arrebatar al mercado el producto del trabajo individual es una vieja tradición dentro del movimiento libertario griego. Hace mas de 100 años atrás, unos robos dieron mucho de que hablar.

A principios de mayo de 1899, el  afanado diario “Neologos” de Patras comenzó a circular una serie de artículos informando a sus lectores sobre una serie de robos que se venían dando en la ciudad; aupados por el clamor popular, la policía empezó a indagar y a citar a lo que la criminología considera “sospechosos habituales” (contrabandistas, mendigos, trabajadoras sexuales, ladrones, etc.), como es de esperarse uno de esos “habituales” de apellido Tsikrikas, empezó a dar nombres y situaciones de hechos como suele pasar, entre ellos menciono dos apellidos a los cuales los investigadores prestaron especial atención: Agallopoulos y Liopetas.

Aristeidis Agallopoulos era un sastre de Constantinopla, mientras que Nicolás Liopetas era carpintero, ambos formaban parte de los círculos anticapitalistas de Patras y juntos habían firmado un manifiesto anti-electoral que apareció en la publicación “Fos Neon” de Pyrgos.[2]

Durante la requisa y captura de Liopetas, la policía descubrió una pequeña libreta donde aparecían direcciones y una cuantía de los bienes substraídos por la banda.  Ante la eminente captura y sentencia, Nicolás decide burlase del proceso penal y evadirse de su encierro ingiriendo una capsula con arsénico.

Por desgracia del reo, la dosis fue muy poco y sus custodios al verlo convulsionar deciden trasladarlo hasta el puesto medico donde es curado por los galenos y sus ayudantes. Esta infructuosa tentativa de homicidio género que Liopetas, colaborara con sus captores suministrando información sobre los robos y sus cómplices, re-acusando a  Tsikrikas de ser el cabecilla de la banda y de tener ramificaciones en  Atenas, Pireo, Syros, Messolongi, Pyrgos y Corinto, así como en las ciudades turcas de Esmirna y Estambul.[3]

Las averiguaciones culminaron con la detención de 10 personas, Liopetas fue acusado por el tribunal como partícipe de los robos mientras que Aristeidis Agallopoulos fue acusado de encubridor. Como era de esperarse todos fueron condenados a prisión. 

Se sabe que Liopetas murió en prisión, mientras que se desconoce el paradero de Agallopoulos, pero se sabe que Tsikrikas logro escapar de su encierro para continuar con su vida delictiva.

Para el historiador Paul Pomonis, el Caso Liopetas-Angallopoulos junto al turbio hecho de sangre que fue la muerte del anarquista Dimitris Bantounas[4], represento el “último canto del cisne” para el movimiento antiautoritario en la ciudad de Patras.




[1] Fue una agrupación que se adjudico una campaña de bombas entre Enero y Febrero de 2006. Todos sus objetivos se centraron específicamente en atacar al partido Nueva Democracia y bancos.
[2] Paul Pomonis. Early Days of Greek Anarchism: “the Democratic Club of Patras” and social Radicalism in Greece. AK Press.
[3] Op cit.
[4] Al parecer fue asesinado el 18 de mayo de 1899, en Pyrgos por uno de sus hermanos después de una violenta pelea.

Cae la testa coronada: la vindicta de Alexandros Schinas

Rodolfo Montes de Oca

El 24 de diciembre de 1845 en la opulenta ciudad nórdica de Copenhague, en medio de las festividades y de la suntuosidad que solo la aristocracia puede dar, nace el príncipe  Christian Wilhelm Ferdinand Adolf Georg of Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, el cual será conocido en la historia universal como el Rey Jorge I de Grecia, primer monarca de la Casa Real Helena.

El primogénito de la dinastía de los Glücksburg, se crío bajo los lujos y la  educación que la acumulación de capital a través del tributo puede suscitar, al margen del oprobio popular y de la rabia contenida de los siervos y del incipiente proletariado noruego.  Sin embargo, como todos los de su estirpe, el destino jugo a su favor siendo designado en 1863  y con tan solo 17 años como el nuevo monarca griego.

La apresurada salida del rey Otón I del país, produjo un cisma dentro de la nobleza europea y sobre los intereses que las potencias industriales como Gran Bretaña e Irlanda tenían sobre el mediterráneo. Esto genero que la figura de joven kobmendense[1], sea tomada en cuenta y promovida por la reina Victoria y el príncipe Alberto, como una garantía para el desarrollo de las políticas imperialistas británicas en la zona. 

El esbelto mozalbete inicia su gestión el 30 de Marzo de aquel año, con el apoyo de las potencias europeas pero con la suspicacia del heleno.  Pero a diferencia de su antecesor, el nuevo regente, realizo todas las gestiones posibles para acercarse a sus nuevos súbditos: aprendió el griego y dejo de lado las charreteras y el fasto para acercase a las tradiciones y costumbres propias de sus habitantes como una forma de generar reconocimiento y entropía con sus nuevos vasallos.

La política y el folclore le funcionaron y poco a poco se fue ganando el reconocimiento de sus allegados, mantuvo las apariencias y esgrimió una falsa concepción de soberanía, con la celebre expresión de: “No permitiré interferencia alguna en la conducción de mi gobierno[2].

Como hombre culto, intuía que debía dar una apariencia liberal democrática a su reinado, por ello, aupó y apoyo una Asamblea Constituyente que promulgo el 28 de noviembre de 1864 una Carta Magna, que convertía a Grecia en una República de Monarquía Parlamentaria, con su respectivo Congreso Bicameral, elegido por votación directa y secreta solo para hombres.

Pero la nación helena necesitaba de una gesta de sangre que se convirtiera en el bautismo de fuego de la nueva República; y Jorge I como magnánimo se lo daría. Vendrían entonces los desmanes ocasionados por la ocupación de la isla de Creta y las atrocidades cometidas durante la Guerra de Crimea. Como en todas las guerras, seria la población civil la que sufriese las mayores penurias.
Pero el regente aprendió de sus errores, la década que se inicia en 1890, es de prosperidad producto del desarrollo comercial. En 1893, una compañía francesa construyó el canal de Corinto, acortando la travesía desde el Mar Adriático a Pireo en 241 Km. Por otra parte, los Juegos Olímpicos reaparecieron en Atenas en 1896 y el propio rey presidió la ceremonia de apertura de los Juegos de Verano de ese año. Con estas actividades se llegaba al pico de la “prosperidad” que vendía la administración real.

Pero aunque el Rey gozaba de una buena reputación, sus respectivos gobiernos subían y bajaban con rapidez vertiginosa. Desde 1864 hasta 1874, Grecia tuvo 21 gobiernos distintos, el más largo de los cuales duró solo un año y medio, pese a estas escaramuzas el soberano supo sortear las adversidades hasta 1906, cuando el parlamento cretense apoyado en voz de su principal representante, el letrado Eleftherios Venizelos

Tras la revuelta de 1897 Creta se convirtió en un espacio autónomo, contaba con un gobierno propio y un Alto Comisionado, nombrado por el rey de Grecia sin necesidad de la aquiescencia del sultán otomano; este no podía vetar la legislación aprobada por el parlamento insular ni participar en la elección de los funcionarios de la isla.Esta autonomía fue aprovechada por Venizelos para arreciar su oposición contra la pazguata monarquía con un solapado discurso nacionalista, buscando la total integración helénica bajo un solo estandarte y bandera.

Como consecuencia de la Revolución de los Jóvenes Turcos en 1908, el discurso patriótico e integracionista de Venizelos logro calar dentro de la población descontenta liberal y  nacionalista, el 8 de octubre de ese año, la Asamblea Cretense aprobó una resolución a favor de la unión, a pesar de las reservas del gobierno de Atenas liderado por Giorgios Theotokis[3] las objeciones de las grandes potencias.    ]La tímida reacción del gobierno griego a las noticias de Creta condujo a un estado de confusión dentro del reinado.[4]

Paralelo a esto, un grupo de oficiales del Ejército formó una logia castrense a la cual bautizaron como la “Stratiotikos Syndesmos[5] que demandaba que la familia real fuera despojada de sus atribuciones militares y, para evitar al rey la vergüenza de destituir a sus hijos de esos puestos de mando, ellos mismos se encargarían de hacerlo.

El 15 de agosto de 1908, se amotinan las guarniciones de las principales ciudades helénicas, la Liga Militar había logrado captar a un número significativo de los efectivos castrenses, manteniendo una superioridad numérica y bélica sobre las tropas leales.

Los chovinistas diadocos consiguieron controlar la situación desde un inicio y ya para el 28 de ese mes, con el apoyo de Venizelos controlaban la vida política del reinado. Ante este “sablazo”, el Monarca de los Helenos, tuvo que negociar y buscar una salida concertada con el “nuevo poder” surgido de las Bayonetas.



La “cuestión nacional” se convirtió en el lev motive del nuevo gobierno, a través del parlamento se pauto que el Rey seguiría manteniendo su puesto dentro la cadena de mando, siempre y cuando, se comprometiera con el proceso de fortalecimiento del ejercito así como la recuperación de la región de Salónica, que se encontraba en poder de los Otomanos.

Prueba de esto es que su hijo, Constantino fue repuesto como Inspector General del Ejército[6] y, más tarde, Comandante en Jefe. Bajo su cercana supervisión y la de Venizelos, además de la ayuda británica y francesa, el Ejército recibió un nuevo equipamiento y adiestramiento y se encargaron nuevos barcos para la Armada. Mientras tanto, a través de medios diplomáticos, Venizelos se unió a los países cristianos en los Balcanes, formado así junto a Bulgaria, Serbia y Montenegro la Liga Balcánica.

El hierro caliente se esparció por los Balcanes nuevamente y el regente junto a sus huestes se lanzaría con bombos y platillos a un nuevo conflicto bélico conocido como la Primera Guerra Balcánica.

El 9 de noviembre de 1912, las fuerzas griegas irrumpieron en Salónica solo unas pocas horas antes que una división búlgara. Seguido del príncipe heredero y de Venizelos en un desfile algunos días más tarde, el rey Jorge se paseó triunfante por las calles de la segunda mayor ciudad griega.

Esta victoria pareciese ser la culminación de una vida llena de lujos pero de riesgos, un hombre que nació y vivió para gobernar y para ser venerado como una deidad. Sin embargo,  del otro lado de la cera, la inequidad, la indiferencia y la rudeza de una vida carente de bienestar, forjaban el temperamento y el pulso de un inconforme.

El 18 de marzo de 2013, Jorge I  se paseaba por las calles de Salónica acompañado por un pequeño grupo de colaboradores y aduladores, cercano al monumento de la Torre Blanca, el portador de la testa coronada se disponía ingresar a un pequeño establecimiento para ingerir algún bebestible entre la Avenida Trinidad y la Calle Olgas, cuando un ardor en la espalda le quita la claridad al día.

Detrás de él y a escasos dos pasos se encuentra el cañón humeante de un revolver agarrando con una precisión increíble, detrás del mismo se encuentra Alexandros Schinas, un  cuarentón anarquista, recorrido de varios continentes y sueños destrozados, la hora mortem marca las 05:15 PM entre una insidiosa cacofonía de gendarmes y vasallos.

El regicida es detenido automáticamente oponiendo una pobre resistencia, su silencio es la mejor defensa ante los puños. Por su parte la contraparte es llevada hasta el hospital más cercano en donde fallece antes de arribar.




Schinas es llevado hasta una comisaría donde es interrogado y vejado en múltiples oportunidades, ante las insistentes preguntas sobre las razones del asesinato, este con gallardía decía: “lo hice porque estoy en contra de todos los gobiernos[7], sin embargo, ante la mórbida cayapa se retractaría al decir “lo hice porque le pedí dinero al rey y este se negó[8].

Sin embargo ante la negativa de Schinas de incriminar a otros compañeros o de inculparlos injustamente, los policías deciden desasearse del estorbo arrojándolo por una ventana de la comisaría el 6 de mayo de ese año. Así,  los griegos deciden estrenar la odiosa practica policial de arrojar anarquistas por la ventana y poniendo alevosamente en la ficha policial del imputado la palabra “suicidio”.

Se conoce el lugar de sepulcro de Schinas o si el mismo fue enterrado, pero lo que si se conoce es que nació en la ciudad de Volos en 1870 y que emigro a Norte America donde trabajo como mesero en el Hotel de la Gran Avenida de Manhattan a mediados de 1908. Muchos de lo que lo conocieron dicen que era “amigo de radicales y fervientes pensadores[9] así como un “enemigo de cualquier gobierno sobre todo de las monarquías”.[10]

Después de ahorrar algo dinero y con mucho esfuerzo se regresa a su natal Volos donde inicia una pequeña escuela de pensamiento antiautoritario donde publicaban textos y algunos folletos. Pero como era de esperarse el proyecto de pedagogía libertaria, no logra cuajar y rápidamente el proyecto es lanzado a la inquisición helena por sus heréticas ideas anti-rey que predicaban.

Empobrecido y tuberculoso, Schinas decide dejar su huella en la historia a través del arma de los pobres, la vindicta. Pero paralelo a esto, la figura del anarquista como muchos de sus afines se encuentra envuelta en un círculo de misterios y suposiciones. Muchos historiadores lo acusan de ser un “agente al servicio de los búlgaros y de la causa macedonia” pero esta hipótesis no se ha comprobado históricamente.

Con la muerte de Jorge I y de su regicida se acaba el periodo monárquico fuerte en Grecia, con el tiempo la figura del regente opacaría la del anarquista, lanzando a este rebelde al ostracismo de la memoria colectiva.




[1] Gentilicio de un oriundo de Copenhague.
[2] Jorge I. The Times.14 de de febrero de 1865 p. 10 col. C
[3] John Campbell y Philip Sherrard . Modern Greece. Londres. Ernest Benn.
[4] Op cit
[5] En griego significa: Liga Militar.
[6] Richard Clogg (1979). A Short History of Modern Greece. Cambridge University Press.
[7] The Times (Londres) 19 de marzo de 1913 p. 6
[8] Op cit.
[9] Th New York Times. The Assassins lived here. 20 marzo de 1913.
[10] The New York Times 7 de mayo de 1913 p. 3