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sábado, 15 de noviembre de 2014

La fatalidad llega a los 15 años

Rodolfo Montes de Oca

El primero de febrero de 2013, son detenidos 4 jóvenes anarquistas después de haber expropiado un banco y una caja de ahorros postales en la población de Velvedo cercana a Kozani; los rebeldes son reducidos por las fuerzas de seguridad después de una persecución y una vez reducidos son salvajemente torturados y golpeados por sus captores. 

Reducidos y esposados los cuatro atracadores son presentados a tribunales ante un foro de cámaras que esperaban para filmarlos, entre los detenidos, resalta un joven que apenas parece salir de la adolescencia, su rostro lleno de moretones, trae a la reminiscencia los múltiples informes sobre brutalidad policial helénica, su nombre es Nikos Romanos.

Romanos es ateniense, se crío en Exarchia y tuvo el infortunio de ser amigo de Alexandros Grigoropolus, ambos, anarquistas, se encontraban juntos cuando el guardia Epaminondas Korkoneas, dispara dos tiros sin mediar palabra contra el joven de escasos 15 años que muere casi al instante y frente a la mirada solloza de su amigo.

Lo que ocurrió a continuación es público y notorio para esta generación de anarquistas, la muerte de Grigoropolus fue la mecha que incendio la pradera en toda Grecia, los días precedieron al entierro fuero de una violencia colectiva jamás vista, la población mundial fue testigo de excepción de la furia incontrolada de jóvenes antisistema que no solo confrontaban a la policía, sino que saqueaban, quemaban y ocupaban espacios para enarbolar la bandera roji-negra de la anarquía. De esta manera se inauguraba el inicio de los días de cólera que todavía experimenta la sulfúrica sociedad que se desarrolla a los pies del Partenón.

Pero anecdóticamente, hace 23 años atrás cerca del lugar donde acabaron con la vida de Grigoropolus, otro joven anarquista de 15 años, llamado Michalis Kaltezas fue asesinado en iguales circunstancias por el policía Melistas Athasios.

Para 1985 Exarchia y la Politécnica de Atenas se encontraban de jubileo celebrando los 10 años del alzamiento y ocupación de esta casa de estudio contra la Junta de Coroneles, como es de esperarse, la fecha fue usada como excusa para agitar en las calles y confrontar a la policía por parte de los grupos anarquistas que hacían vida para la época en este vecindario. Ocupación de las instalaciones, manifestaciones, huelgas, acciones de calle descentralizadas y los acostumbrados enfrentamientos entre los gendarmes antidisturbios y los anarquistas se escenifican en sus calles.

Dúrate estos enfrentamientos, Kaltezas junto a u grupo de jóvenes arroja una bomba molotov contra el furgón blindado que trasporta a los antidisturbios, lo cual solo deja daños poco visibles a la estructura Mobil; sin embargo, los jóvenes son perseguidos por el camión y  entre las calles Stournari y Botassi son acorralados, sin mediar palabra y por la espalda Melistas Athasios desenfunda su arma reglamentaria y dispara por la nuca al joven impúber, matándolo en el acto.

 Al día siguiente la mórbida prensa, presenta el cuerpo de Kaltezas en el suelo ensangrentado, esta accione enerva la colectividad y a los grupos anarquistas de Exarchia que conocen al joven, el 18 de noviembre son ocupadas las instalaciones del Laboratorio de la Politécnica y la Universidad de Solos, lo cual es respondido por el Estado con la primera incursión policial dentro de un centro de educativo, violando así el asilo universitario, 34 personas son detenidas y golpeadas por la policía antidisturbios.

Athasios es removido de su cargo y se le siguió un extenso juicio que culmino en 1990, declarando su inocencia y exonerándolo de todos los cargos de asesinato. Esta resolución fue seguida en la calle por una ola de ataques incendiarios y de disturbios callejeros.


Por avatares del destino, la sibilina noche alcanzo a Kaltezas y a Grigoropolus a la moza edad de 15 años, impidiendo un desarrollo posterior de sus ideas y de su posible praxis antiautoritaria, pero anecdóticamente su sangre derramada germino en la conciencia de muchos otros jóvenes que optaron por la acción directa para lograr las ideas que ambos de forma separada deseaban materializar. 

domingo, 9 de noviembre de 2014

1995: el año del quiebre

Rodolfo Montes de Oca

En Grecia como en muchos otros países del mundo existe una familia real de políticos y de hombres influyentes que desde la primera magistratura dirigen los destinos de la nación. En el caso de Grecia esta familia se llama Papandreu y durante el siglo XX y XXI, en varias oportunidades detente el poder a través de la democracia.

Para 1993 parecía repetirse la historia cuando es electo por segunda vez para desempeñar el cargo de Primer Ministro de Grecia, el economista y patriarca del  PASOK, Andreas Papandreu. Durante su gestión “socialista” empieza el eventual quiebre de la representatividad bipartidista helénica, el punto álgido ocurre cuando se conoce su implicación en el escándalo de corrupción del Banco de Creta, aunado a las tensiones nacionalistas entre Chipre y Macedonia.

Esto genera una mayor efervescencia de la colectividad que se encontraba todavía resentida por el asesinato de  Michalis Kaltezas y por la absolución de su asesino. A estos hechos se le suma la detención en Atenas y Salónica de 4 anarquistas acusados de la expropiación de bancos, entre ellos se encontraban Kostas Kalameras y Spiros Dapergolas editor de la revista antiautoritaria “alpha”.

Estas detenciones generaron varias acciones de solidaridad como la ocupación de las oficinas de Amnistía Internacional y de la Asociación Griega de Abogados. En Salónica una movilización de 150 anarquistas fue brutalmente reprimida por la policía, deteniendo algunos solidarios lo que produjo la ocupación de la facultad de teología, mientras se improvisaba una radio pirata para masificar las informaciones referentes a la represión.

Del grupo de detenidos, 4 anarquistas son llevados a juicio bajo los cargos de insultar a la policía, los imputados son: Yannis Anagnostu, Sofia Kiritsi, Hatzliradis y Panos Sofos. Todos son condenados a penas leves de 2 años y medio de reclusión.

Frente a estas detenciones el 17 de noviembre de ese año, se produce una importante movilización para recordar el asalto militar a la Politécnica de Atenas, en esta oportunidad la policía reforzó sus funcionarios y se inició una serie de escaramuzas entre manifestantes y gendarmes.

En una jugada desesperada, cerca de 3.000 personas ocuparon el Politécnico durante la noche, pero finalmente la policía ingresó en el establecimiento y arrestó a 504 anarquistas que permanecían en el lugar. El edificio sufrió severos daños durante la ocupación. El periodismo y los medios de comunicación tuvieron una participación activa, incitando y exigiendo el ataque de las fuerzas policiales, el arresto y represión de los manifestantes.

Durante la ocupación se dieron excesos de toda índole, se detuvo a 38 menores de edad, uno de ellos de apenas 14 años fue brutalmente apaleado por 50 antimotines que se cebaron contra su frágil humanidad.  23 personas que habían sido llevados al hospital por problemas respiratorios producto del gas lacrimógeno u otras lesiones fueron trasladadas a la sede policial sin ayuda médica. Las mujeres eran desnudadas delante de policías varones. Varias casas fueron allanadas incluyendo el Archivo Histórico Anarquista, que fue confiscado por la policía. Entre los ocupantes se encontraban dos jóvenes anarquistas que luego harían historia: Nikos Mazziotis y Lambros Foundas.

Pero en lugar de retroceder frente a la ofensiva del gobierno y la prensa, el movimiento resultó fortalecido por los ataques, las palabras “anarquistas”, “anarquismo” y “anarco-comunistas” se masificaron en los medios.  Eso produjo que el 23 de ese mes se realizara una movilización de más de 1500 personas que demostraban sus simpatías con los rebeldes libertarios.

Después de varias acciones de solidaridad y manifestaciones alrededor  de 136 detenidos fueron puestos en libertad en espera de sus audiencias. Otro grupo de detenidos fueron encausados en cargos tales como: quema de banderas, daños a la propiedad pública, perturbar la vida socio-económica de la ciudad. Casi todos alcanzaron la libertad y se suspendieron los juicios, solo 4 anarquistas fueron juzgados en rebeldía a 3 años y 4 meses prisión.

Ese mismo año, por problemas de salud se separa de su cargo Andreas Papandreu, siendo sucedido por el líder de Nueva Democracia, Konstantino Karamalis para asumir la magistratura de forma temporal.

Para la generación moderna de anarquistas post-politécnica, 1995, representa un año de quiebre institucional y una popularización de las ideas dentro de la sociedad helénica, los sucesos ponen de relieve las ideas y abren el camino para los  futuros sucesos.

Tiempo después en el año 2002 surgió el “Movimiento Antiautoritario” (Antiexousiastiki Kinisi) dentro de las líneas generales del anarquismo y la acción directa, buscando generar una coordinación de grupos e individualidades en Atenas, Tesalónica y otras ciudades. Un año después, se crea la Federación de Anarquistas de Grecia Occidental en la ciudad de Agrinio, contando con grupos activos en Patras, Nafpactos, Astakos, Distomo, Arta e Ioannina.

Un año después en 2004, los anarquistas se opusieron a los Juegos Olímpicos de Atenas debido a que el evento favorecía la intensificación del control estatal y la represión, tratando incluso de interrumpir con acciones el curso de la llama olímpica.  Una característica llamativa de esos años fue la incorporación de otros idiomas (albano, ruso, georgiano o árabe) en los carteles y afiches anarquistas, mostrando su “solidaridad” con los obreros extranjeros que trabajan en Grecia.


Los libertarios como vaticinadores del desastre, desde esa época llamaban la atención de que con la escusa del  magno evento olímpico, la sociedad helénica se estaba endeudando y que tarde o temprano serian los de abajo los que pagarían los excesos de los de arriba.