domingo, 16 de noviembre de 2014

Disidencias en la parcela marxista-leninista

Rodolfo Montes de Oca

Hablar del Partido Comunista de Venezuela como el de Chile, es hablar del partido más viejo y con mayor historia dentro de las ciencias sociales de la Araucania. Pero a su vez, es hablar de los partidos más reaccionarios, oportunistas y pragmáticos de la región. Esta constante también se repite en Grecia, en donde el Kommunistikó Kómma Elládas[1] (KKE) es un espejo del  beneplácito contra la lucha de clases. 

Como mucho de sus homólogos el KKE nace en 1918 al calor de la tomo del poder por los bolcheviques, es producto de la unión de varios grupos de anarquistas, marxistas y socialistas helenos y se funda bajo el nombre de Sosialistiko Ergatiko Komma Elladas[2] (SEKE), su primer secretario general fue Avraam Benaroya.

En 1920 se celebra el Segundo Congreso de SEKE en donde deciden integrarse a la Internacional Comunista y deciden  cambiar su nombre  al de Partido Socialista de los Trabajadores de Grecia-Comunista. Pero no es sino hasta el III Congreso Extraordinario del partido en noviembre de 1924, que el partido  cambió su denominación a la actual y  adopto los principios del marxismo-leninismo y adopto la política del centralismo democrático para controlar a sus bases.

Sin embargo mucho antes de que las pretensiones bolcheviques se impusieran en el KKE, dos anarquistas deciden marcar una clara línea disidente dentro de la nueva organización política. El 9 de abril de ese año antes de la creación del KKE, del SEKE son expulsados los rebeldes: Stelios Arvanitakis y Evangelos Papanastasiou por oponerse firmemente a la participación de este organización en las elecciones y hacían un llamado abierto a la abstención electoral y acompañar esta propuesta junto a una intensa campaña de propaganda insurreccional y de acción directa.[3]

Estos sacrílegos de la ortodoxia marxista lograron captar los sentimientos de rebeldía dentro de SEKE, tal es así, que las células de las ciudades de Pireo, Patras, Atenas, Salónica, Syros, Karditsa y Volos deciden generar un cisma y crear la Kommounistiki Enosis Ellados[4] (KEE) y editar la revista “Kommounistiko Vema”.

Está históricamente documentado que Stelios Arvanitakis era un anarco-comunistas y el abogado Evangelos Papanastasios creía en un amplio espectro de las ideas anarquistas. Producto de su reacción contra las políticas socialdemócratas que dominaban el naciente KEE, fueron acusados en múltiples oportunidades por sus adversarios de ser unos “aventureros” sin trabajo de base.

Pero aunque el KEE tenía una modesta aceptación entre los núcleos productores y de contar con cuadros formados en la lucha anarco-comunista, esta agrupación no logro transcender en el tiempo debido al convulsionado contexto político-social que tuvo que enfrentar.

La década que se inicia en 1920 es de extrema inestabilidad en la región, caracterizado por la alternancia de la monarquía y de la república, los sucesivos pronunciamientos militares a favor de las distintas opciones políticas y la continua debilidad económica del país. Lo que permitió que el gobierno aplicara frecuentemente los estados de sitio, lo que permitía a los gobiernos infringir los derechos civiles.

Frente este panorama el KEE y sus organizadores tuvieron inconvenientes para articular sus propuestas, a lo cual se suman dos hechos fundamentales que aniquilan la experiencia: 1) El golpe militar del General Theodoro Pangalos, que impuso una férrea dictadura caracterizada por la persecución de los partidarios de la izquierda y 2) los constantes ataques del KKE que aunque debilitados, siempre se tomaban su tiempo para desacreditar a sus adversarios políticos.

Muchos de sus adherentes decidieron retirarse de la iniciativa, por temor a las represarías, mientras que otros vuelven al KKE que contaba con dinero y logística facilitado por el Komintern. Pero Stelios Arvanitakis, Evangelos Papanastasiou y otros anarquistas como Kostas Vafeiadis, Marakis Nikos y Karamouzis Chrysanthos, deciden mantener su autonomía y no ceder ante las adversidades.

El 22 de agosto de 1926, el general Georgios Kondilis a la cabeza de la guardia republicana derroca a Theodoro Pangalos y llama a elecciones democráticas en diciembre de ese año. Este cambio de timón es aprovechado por Arvanitakis y Papanastasiou para re-articular al KEE e iniciar una campaña anarco-comunista.

En esta segunda etapa el KEE contaba con 250 miembros, abrió una oficina en Pireo y edito la revista “Mpolsevikiki Epitheorisi”, sin embargo al poco tiempo después tanto Stelios Arvanitakis y Evangelos Papanastasiou fueron expulsados de su organización acusados de ser “anarquistas extremistas”.[5]

Después de esta debacle Papanastasiou decidió alejarse de las luchas sociales decepcionado del rumbo que había tomado la organización mientras que Stelios Arvanitakis continuo en Pireos predicando la idea hasta que en la década de los 40´s es ejecutado en una de las purgas implementadas por las milicias del Ethnikos Laikos Apelevtherotikos Stratos (ELAS) al servicio del KKE.

Papanastasiou y Arvanitakis, fueron dos anarquistas que apostaron por la idea en tiempos de descenso de las ideas antiautoritarias, pero a diferencia de muchos correligionarios en el Caribe o en el Cono Sur, ellos no optaron por posiciones pragmáticas que terminaron por controlarlos, fueron intransigentes y correctos en sus posturas, se mantuvieron irreductibles hasta el final de sus vidas.







[1] Partido Comunista Griego
[2] Partido Socialista de los Trabajadores Griegos
[3] Información extraída de la Web: http://www.anarkismo.net/article/9323
[4] Union de Comunistas Griegos
[5] Op cit. 

sábado, 15 de noviembre de 2014

La Politécnica se alza

Rodolfo Montes de Oca

La prisión de Koryndallos se ha convertido en un punto de encuentro común para la nueva generación de guerrilleros anarquistas en Grecia; en sus celdas suelen entremezclarse asalta bancos, secuestradores, mafiosos, militantes de la Organización 17 de Noviembre y miembros de la Conspiración Células del Fuego. Todos reconocibles en su forzado exilio terrenal por más que se les uniforme y se les trate de privar de su individualidad.

Pero, mientras los anarquistas encarcelados parecen robustecerse cada vez más y acrecentarse ante la adversidad que impone la privativa de libertad, un reo suele morir de mengua y de silencio entre una fuerza de cambio que nadie puede parar, su nombre es Nikolaos Dertilis fue el último sobreviviente de la Junta de los Coroneles[1].
 
Para todos los que nos interesa el devenir del juego político helénico, la Junta de los Coroneles es una asonada militar que marca un antes y un después dentro de la historia moderna griega.  Su gobierno represento la última administración de corte totalitario que rigió sus tierras y que tuvo repercusiones en el ámbito político y económico que todavía se padece.

Para inicios de la década de 60´s, Grecia sufría los coletazos de inestabilidad política que se evidenciaban en la región, el gobierno de la Unión de Centro de Georgios Papandreu atravesaba por una serie de cismas de las fuerzas políticas que lo acompañaban y de divergencias entre su persona y el Rey Constantino II, lo que genero una atmosfera de desestabilización en la región y de incertidumbre en la población.

Paralelo a estas acciones, dentro del ejercito existía una logia secreta que preparaba un golpe militar y que se encontraba liderada por el Coronel Georgios Papadópoulos, su nombre es: ΙΔΕΑ,Ιερός Δεσμός Ελλήνων Αξιωματικών y la misma se había robustecido después de la victoria de las fuerzas republicanas ante la insurgencia stalinista durante la Guerra Civil Griega. Esta organización recibía financiamiento y apoyo logístico de agentes de la CIA en el país.

El clima de divergencias políticas galvaniza a los militares que deciden alzarse el 21 de abril de 1967, sus acciones tuvieron como epicentro los cuarteles militares de la capital y sus oficinas gubernamentales. La sorpresa de casi 100 tanques militares en la calle despertó a una población incrédula que realizo pocos esfuerzos para detener el golpe.

El golpe de estado tuvo un éxito rotundo por la nula oposición de los políticos republicanos, rápidamente las cárceles se llenaron de figuras de izquierda, liberales, escritores y libre pensadores, de esta manera se instauraba en Grecia una clásica dictadura militar que recaía en una camarilla de Coroneles al servicio de los intereses norteamericanos y significaba una victoria del Capital Anglosajón en la Guerra Fría.

Como dictadura clásica, los Coroneles se hicieron de una serie de intelectuales y personas públicas para blanquear su imagen en el exterior, mientras internamente se instauraba una lenta maquinaria de exclusión y tortura. Para 1968, el rebelde Alexander Panagulis fundador en Italia del grupo “Resistencia Helénica” intenta asesinar a Papadópoulos, pero fracasa en su intento y es encerrado por su osadía.

Ante este nuevo panorama, la “política tradicional” de partidos, construcción de mayorías y de asenso al poder por medio del voto se ve relegada a un plano controlado y de franco estancamiento que permitió el resurgir de la corriente anarquista en los claustros universitarios.

De forma antagónica a lo que ocurría en el resto de Grecia, en la Universidad Politécnica de Atenas y en Exarchia, muchos estudiantes y catedráticos inspirados en los sucesos del Mayo Francés, empiezan a leer sobre contracultura y anarquismo. En sus pasillos abundaban jóvenes que se reagrupaban en torno a las lecturas situacionistas, aupando el radicalismo del maoísmo e inspirados en la proeza guevarista.

Es así, como para 1972 se empiezan a editar de forma clandestina una serie de libros contestatarios que eran devorados por una juventud curiosa; Guy Debord, Mijail Bakunin, Piort Kropotkin, Murray Bookchim, Max Netlau, Henry Thoreau, Ida Mett, entre otras “vacas sagradas” fueron circulando de mano en mano en los comedores y círculos de estudio. Entre ellos es importante resaltar las revistas “Pan-Derma” y “Kouros” que salían a la luz pública gracias a la labor del anarquista Leonidas Christakis.

Esta nueva generación antiautoritaria se encontraba muy lejos de la tradición corriente anarcosindicalista que había existido en el pasado, eran los hijos de aquella generación que buscaban canteras en el autonomismo italiano, el antifascismo, la liberación sexual y la contracultura para arrojar contra el sistema. Renegando de toda forma de poder y de dirección centralizada incluyendo la del ilegalizado Partido Comunista Griego.

Pero como era de esperarse, la olla de presión exploto el 5 de febrero de 1973, de forma asamblearia los estudiantes decidieron no asistir de forma masiva a la Politécnica, el día 13 de ese mes convocaron a una concentración contra la Junta que fue reprimida de forma violenta, los militares violaron la autonomía universitaria o ocuparon el campus, la jornada de palos se saldo con 11 detenidos. A raíz de estos acontecimientos, el 21 de febrero, entre 3000 y 4000 estudiantes de de derecho de la Universidad de Atenas ocuparon el edificio de la facultad en el centro de Atenas, en la calle Sólonos, para pedir la retirada del decreto 1347 que ordenaba el reclutamiento de los jóvenes reaccionarios, y que había ya había sido impuesto por la fuerza a 88 estudiantes.

El punto de inflexión ocurre el 17 de noviembre de ese año cuando los estudiantes de la Politécnica decidieron no acudir a las clases y comenzaron las manifestaciones contra el régimen militar. Mientras que al principio permanecieron apartados ahora los estudiantes se proclamaban con el oxímoron de ser “Asediados libres”. Se fortificaron dentro del edificio de la facultad en la calle Patision, y pusieron en funcionamiento la emisora radiofónica independiente de la Politécnica. En la puerta principal colgaron dos pancartas gigantes que decían “Abajo el Estado” y “Abajo el capital”, su lema de combate era “Pan, Educación y Libertad”[2]

Aprovechando la obscuridad y la fatiga de los “Asediados Libres” a la 03:00 A.M. del día 17 de noviembre el gobierno dio al ejército la orden de intervenir y uno de los tres tanques AMX30 que se encontraban fuera de la escuela, derribó la puerta principal.

La radio de la Universidad hizo llamamientos a los soldados para que desobedecieran las órdenes de sus superiores y el locutor puso el himno nacional griego. La transmisión se vio interrumpida por la entrada de los tanques en la facultad. Los estudiantes al ver entrar el tanque, seguido de un gran número de fuerzas policiales, tiraron la puerta de la Politécnica de la calle Sturnari y comenzaron a salir en masa.

Debido a los ataques policiales sufridos por los estudiantes, estos optaron por esta salida que estaba protegida por soldados que en algunas ocasiones intervenían también en contra de la policía que apaleaba a los estudiantes. Muchos buscaron refugio en los edificios vecinos. Francotiradores de la policía abrieron fuego desde las terrazas cercanas, mientras que los hombres del la policía política del Servicio Nacional de Información (ΚΥΠ) buscaba a estudiantes izquierdistas catalogados de “rebeldes”.[3]

Soldados y policía abrieron fuego real hasta el día siguiente lo que dio como resultado una gran cantidad de muertos, no sólo en los alrededores de la Politécnica sino que también en toda Atenas. El primer informe del fiscal Dimitris Tservas en octubre de 1974, contiene 18 víctimas identificadas y 16 sin identificar. Un año más tarde el fiscal de Apelaciones Ioannis Zagkinis habló de 23 víctimas mortales, y durante el juicio que siguió añadió otra más.

Esta brutal respuesta gubernamental avivo las llamas del descontento y animo a los ácratas de que el sendero tomado era el correcto; las luchas callejeras escenificadas alrededor de la Politécnica demostraban el inmenso poder que ejercían como corto-circuito al monopolio de la violencia ejercido por el Estado de los Coroneles.

El gobierno de los militares continuaría 8 meses más, sin embargo las pretensiones nacionalistas de ocupar militarmente Chipre desplomo la continuidad autoritaria de los milicos.  Con su eventual caída comenzara un proceso de concertación entre las principales fuerzas políticas que había en el exilio como ocurrió en Venezuela con el infame “acuerdo de punto fijo” o la “concertación” chilena que servirán a futuro como diques de la protesta social.

De la experiencia de la politécnica muchos griegos que venían experimentando una ruptura con el troskismo empiezan a mostrar un interés cada vez mayor en el anarquismo, algunos de estos ejemplos son el catedrático Cornelius Castoriadis y el sindicalista Yannis Tamtakos, entre otros.

Las condiciones históricas así como la masificación de la publicación  Eleytheros Typos permitió  que las ideas libertarias se diseminaran como un virus sobre el cadáver insepulcro en que se convertiría el Estado Griego un par de décadas mas tarde.





[1] Falleció el 28 de marzo de 2013
[2] Isabel de Cabo Ramon (2005). Turquía, Grecia y Chipre. Historia del Mediterráneo Oriental. Universitat de Barcelona. p.178.
[3] Extraído del portal Web: http://www.diagonalperiodico.net/saberes/cuando-tanques-entraron-la-politecnica.html

El irreverente “Cristo” de Exarchia

Rodolfo Montes de Oca

Para quienes hemos tenido la oportunidad de conocer Atenas, perderse en los recovecos de su barrio más combativo y pintoresco, es  un inconfesable placer, la diversidad de grafitis, afiches y arte urbano que cubren las paredes de Exarchia, parecen abrir las compuertas del mundo nuevo y diverso que añoramos, en comparación con la gris y degradada Atenas que le rodea y que a muchos nos hace recordar a Caracas.

Pero antes de que los medios de comunicación burgueses y alternativos centraran su atención en el “barrio de los anarquistas”; por sus calles se paseaba un iconoclasta de las artes, un anarquista de la trova y el teatro que con frecuencia generaba un escozor en los oídos del establishment helénico, era conocido como Nikólas Ásimos y el mito nos habla de un noctámbulo Cristo del vino y de los placeres mundanos que se enfrento al poder de una “democracia” de mercaderes.

Cuentas los que lo conocieron, que Nikólas cuyo apellido es Asimópoulos, nació en Salónica el 20 de agosto de 1949, pero que se crío en la ciudad de Kozani al norte de Grecia. Desde chico tuvo especial facilidad para las artes y la desobediencia, desarrollándose en el teatro y teniendo su primer “acto de rebeldía” en 1966 publicando en la prensa sátiras sobre la Junta de Coroneles.[1]

Al alcanzar la madures exigida por ley, se mueve hasta Salónica donde ingresa en la Escuela de Filosofía de la Universidad Aristóteles de Salónica en donde se destacaría como un asiduo de las comisarías y las alcabalas militares en donde siempre lo detenían  por su desgarbado estilo de vida, que nos trae a la reminiscencia los crotos y payadores patagónicos.

Pero la academia, definitivamente no era  lo de él, por lo cual en 1973 y en pleno apogeo del motín de la politécnica decide trasladarse hasta Atenas, en donde el febril ambiente de insurgencia renueva sus sueños y empieza articular expresiones de contracultura dentro de la sociedad ateniense.

Primero se gradúa de teatro y luego gracias a las clases de Dimitris Dimitrakopoulos,  empieza a tocar guitarra acústica en los bares turística de Plaka, poco a poco se va haciendo de un nombre en los circuitos más contestatarios atenienses, que se acostumbran a lidiar con su humor e irreverencia.

Asimos, se convirtió a su vez en uno de los pioneros de la distribución underground y HTM mucho antes de que los punks de la mano de CRASS esparcieran esta modalidad de gestión. Asi nacieron una serie de trabajos musicales: Romios – Michanismos (1974), Kasseta me to Vareli pou gia na Vgei to Spaei (1978), Eimai Palianthropos – Paranomi, Giati Foras Klouvi y  Klaste Eleftheros (1979), O Ksanapes (1982),  O Saliagkas, H Zavolia y  Pali stin Kseftila  (1986) y To Fanari tou Diogeni (1987). Estas ediciones eran artesanales y se vendían al costo de producción, ayudando de forma significativa a la masificación de sus canciones de protesta.[2]

Paralelo a esta fecunda actividad musical, Nikólas en 1974 empieza a publicar artículos en la revista antiautoritaria “Pan Derma” y funda junto a otros anarquistas el “Teatro Musical de la Pobreza” que funcionaba como una suerte de comuna artística cerca de Plaka.

Pero como era de esperarse esta melenuda beligerancia empezó a ser censurada en bares y estaciones de radio que veían en sus poéticas letras de protesta, un ataque directo a la incipiente democracia helénica. Esto en vez de amilanarlo, lo que izo fue robustecer su propuesta de autonomía, por lo cual empieza articular junto a Yannis Zouganelis una “Cooperativa de Bandas Musicales” que pretendía romper con el espectáculo musical y el monopolio de las grandes disqueras, que solo editaban bandas “políticamente correctas”, esto devino en la apertura de un pequeño “Café Político” que rápidamente se convirtió en el epicentro de radicales e insumisos.[3]

Para mediados de 1976, se muda al barrio de Exarchia, que ya empieza a ganar fama como una “zona controlada por anarquistas” y donde se puede conseguir abundante material antiautoritario y contracultural, es para 1977 cuando se produce el primer gran choque entre anarquistas y fuerzas antidisturbios en la manifestación de Propylea, donde son detenidos 16 anarquistas y acusados de alteración del orden público.

Como consecuencia de estas acciones de calle y de la posterior campaña de solidaridad, Nikolas es detenido junto a otros 5 escritores, acusados de fomentar: “ las ideas subversivas” y de ser “el responsable moral de la alteración del orden público y de la paz social”, logrando salir de prisión al poco tiempo por lo burdo de las pruebas presentadas por la fiscalía. 

Después de esta breve estancia en prisión, el irreverente “cristo” de Exarchia escribe el libro Anazitontas Krokantropous, que distribuye de forma azarosa entre sus afines, mientras que participa activamente en el barrio de Exarchia en las múltiples actividades antiautoritarias que empiezan a cobrar vida.

Para  Octubre 1981, Grecia celebra elecciones que lleva por primera vez en la historia a los socialdemócratas del Panellínio Sosialistikó Kínima (PASOK) al poder con un 48% de aceptación entre el electorado y alcanzado 173 escaños, lo que le permitió a los “socialistas” negociar el ingreso de Grecia en la Unión Europea y en la oprobiosa Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)

Por estos años, Asimos junto a otros libertarios realiza la primera ocupación de un inmueble en la calle Valtesiou 42 de Exarchia, empieza a participar activamente en los happenings que se daban en la calles aledañas, en una de esas intervenciones, es detenido por la policía e ingresado a la fuerzas en el psiquiátrico de Dafni, junto a Giorgos Gavalas y Nikos Saviddis.[4]

Rápidamente se organiza una campaña por su liberación, en la cual no solo participan los grupos anarquistas si no mucha gente involucrada en el mundo artístico y bohemio de Atenas. Al salir del asilo, logra alquilar un pequeño espacio que rápidamente capta la atención de las autoridades y es allanado en varias oportunidades por los gendarmes, que sin excusa alguna lo movilizan hasta Dafni donde en repetidas ocasiones es sometido a terapias de shock eléctrico y golpeado salvajemente.

Aunque Dafni dejara huellas imborrables en la psiquis del ingobernable, será un escándalo sexual el que enlodara el nombre del insumiso. En 1987 es detenido por la policía acusado de violar a una ex-novia, por lo cual es enviado a la tristemente celebre prisión de Koryndallos; de donde volvería a salir después de pagar la fianza.[5]

Esta acusación y el creciente estado de paranoia, marcaron el punto de quiebre del cristo de Exarchia, quizás como acto final de rebeldía, el 17 de marzo de 1988 decide suicidarse ahorcándose en su habitación y dejando una “X” marcada en su diario personal como sutil mueca contra todo lo que representa esta vida.

Hablar de Nikólas Ásimos, es mencionar una figura emblemática para la popularización del pensamiento anarquista dentro de la juventud post-politécnica. Sus estribillos todavía son fáciles de encontrar en algunos callejos de Atenas que se desmorona ante una venidera Guerra Civil.




[1] Extraído del portal Web: http://libcom.org/history/asimos-nikolas-1949-1988-athens%E2%80%99-anarchist-troubadour
[2] Extraído del portal Web: http://leonardo.spidernet.net/Recreatus/424/asimos.html
[3] Op cit
[4] Extraído del portal Web: http://www.asimos.gr/
[5] Op cit

Musas en rebeldía

Rodolfo Montes de Oca

En los albores del golpe de estado bolchevique en Rusia, acontecimientos que sin duda alguna cambiaron el rumbo de la historia y atrasaron por casi un siglo la aurora de la anarquía; a kilómetros del epicentro de esos cambios sociales y como ultimo canto del cisne, moría en la isla de Cefalonia el poeta libertario Mikelis Avlichos.

Avlichos, poeta, iconoclasta e insumiso, nació el 18 de marzo de 1844, en el pueblo jónico de Lixouri, hijo de ricos propietarios isleños, lo que le permitió acceder a una educación progresista, estudio en la prestigiosa escuela de Petritsio donde mantuvo contacto con los pensadores radicales Andreas Laskaratos y Andres Momferatos. Cuando alcanzo la pubertad reglamentada por ley, viajo hasta la ciudad helvética de Bern, donde entro en contacto con Mijail Bakunin, simpatizando rápidamente con  su pensamiento faccioso y verbo incendiario, luego como trashumante vivió en Paris, Zúrich y Venecia.[1]

De regreso al territorio helénico, después de 10 años de estudios en el exterior, se traslada hasta las islas de Heptanesia, donde consigue cómplices de la idea y congracia rápidamente con el rebelde Nikos Konemenos, lo cual le permite comenzar una interesante labor de sátira poética antisistema que lo haría celebre dentro de los cenáculo levantiscos.

Como muchos poetas anarquistas, sus líricas eran prefacios de un nuevo orden antirreglamentario, no escatimando adjetivos para bufonearse de los pilares institucionales de la monarquía griega.  Como antipatriota realizo todas las piruetas posibles para no hipotecar su tiempo en una jornada laboral, público con entusiasmo en una revista que se titulaba como su alter ego, “mala-hierba”[2] desde 1912 hasta 1913. 

Como todo árbol torcido de la época, sobre su poesía se escenifico un escenario de cerco y silencio mediático, aupado por la flor y nata de Jorge I y la selecta camarilla republicana, que veía  en la reacia gracia de Avlichos, un incordio para sus planes de dominación.

Entre contradicciones y quizás cansado de la franca memez de la sociedad, enfermo  y con tan solo 34 años se traslada hasta su ciudad natal para morir entre afines. A su muerte, muchos de sus poemas fueron publicados y otros fueron versionados en canción, para ser tarareadas entre cacofonías de cóleras colectivas, viviendo así eternamente entre los inconformes. 


Muchos años después y en medio de una funesta soldadesca bávara que ocupaba las calles de Atenas, el primero de junio de 1940, nacía la poetisa más importante del periodo literario moderno de esta urbe, entre destellos de bombas y desesperanzas, abre los ojos una cría, nombre Katerina Gogou.

Gogou como toda la generación postguerra, creció y se educo en un ambiente de precariedades y contención gubernamental, desde  muy joven siente especial atracción por el teatro y se escribe en las escuelas de danzas y artes escénicas de Atenas, durante el tiempo de la dictadura de la Junta de los Coroneles, participando en varias obras y en papeles menores en películas.[3]

Con el advenimiento de la Metapolitefsi[4], la joven artista se radicaliza políticamente al calor de los sucesos posteriores a la represión de la Politécnica, articulándose en torno a los grupos feministas y de liberación sexual que se iban creando de forma timorata en una cultura política machista y chovinista familiarizado con los exabruptos sociales.

La primera colección de poemas de Gogou, se publica en 1970 bajo el satírico nombre de “Tres clics a la izquierda”, una insólita recopilación de líricas en donde reivindicaba a los excluidos del pacto gubernamental: las prostitutas, los géneros diversos, los presos, la lumpen y los cautivos de psiquiátricos, se convirtieron en la musa de su inspiración.

Para 1977 participa con papeles menores en algunas películas y se traslada a vivir a Exarchia, que ya para la época se perfilaba como el indócil vecindario de la politécnica. Empieza a frecuentar los grupos anarquistas del sector y para 1980 pública su segunda colección de poemas a la cual titulo “Idionio” que era el apelativo usado por los antiautoritarios para referirse a la ley promulgada en 1920 por Eleftherios Venizelos que expulsaba a los comunistas y anarquistas a islas desérticas. En esta nueva compilación, Gogou ataco durante a los grupos maoístas y al Partido Comunista Griego por su inerte actuación ante el clima de inestabilidad económica.

Katerina se convirtió para la época en una referencia  subversiva en Exarchia, continúa su rabiosa prosa antisistema y para 1982 saca otra colección de poemas llamado “Sobretodo de Madera” y en 1986 edita el poemario “los Ausentes” donde dedica un extenso poema a Sonia una travesti anarquista que fue asesinada y que formaba parte de la revista de transexuales libertarias llamada “Kraximos”[5]

En 1986 la dantesca gendarmería helénica se ceba contra Gogou en una manifestación, golpeándola y apaleándola, por lo cual presenta cargos por agresión policial contra el Ministro de Orden Público que militaba en el PASOK. Esto genero que su nombre fuese una constante en los informes de inteligencia social como un “elemento sedicioso”.

Para 1988, bajo el ojo vigilante del panóptico, edita el libro “el mes de las uvas congeladas” y para 1990 pública el libro “El viaje de regreso” en donde dedica gran parte de sus letras a reivindicar a los mártires y a las principales figuras del anarquismo helénico moderno. Sin embargo, al igual que su Avlichos, Katerina no encontró su espacio en un mundo que parecía no cambiar tan rápido como ella quería, por lo cual decide jugarle una última chanza a la vida y el 3 de 1993 a los 53 años de edad, muere en su casa de una sobredosis de pastillas y alcohol. Antes de morir escribió un último poema, una declaración de principios que cerró con un: “yo defiendo la anarquía”[6]




[1] James Sotros, The Greek Speaking Anarchist and Revolutionary Movement (1830-1940) - Writings for a History, in: No Gods-No Masters, Diciembre de 2004.
[2] Op cit.
[3] Extraído del portal Web: http://libcom.org/history/katerina-gogou-athens-anarchist-poetess-1940-1993
[4] Es la forma griega para referirse al advenimiento de la democracia bipartidista después de la caída de la Junta de los Coroneles.
[5] Que significa Interrupciones.
[6] Op cit. 

La fatalidad llega a los 15 años

Rodolfo Montes de Oca

El primero de febrero de 2013, son detenidos 4 jóvenes anarquistas después de haber expropiado un banco y una caja de ahorros postales en la población de Velvedo cercana a Kozani; los rebeldes son reducidos por las fuerzas de seguridad después de una persecución y una vez reducidos son salvajemente torturados y golpeados por sus captores. 

Reducidos y esposados los cuatro atracadores son presentados a tribunales ante un foro de cámaras que esperaban para filmarlos, entre los detenidos, resalta un joven que apenas parece salir de la adolescencia, su rostro lleno de moretones, trae a la reminiscencia los múltiples informes sobre brutalidad policial helénica, su nombre es Nikos Romanos.

Romanos es ateniense, se crío en Exarchia y tuvo el infortunio de ser amigo de Alexandros Grigoropolus, ambos, anarquistas, se encontraban juntos cuando el guardia Epaminondas Korkoneas, dispara dos tiros sin mediar palabra contra el joven de escasos 15 años que muere casi al instante y frente a la mirada solloza de su amigo.

Lo que ocurrió a continuación es público y notorio para esta generación de anarquistas, la muerte de Grigoropolus fue la mecha que incendio la pradera en toda Grecia, los días precedieron al entierro fuero de una violencia colectiva jamás vista, la población mundial fue testigo de excepción de la furia incontrolada de jóvenes antisistema que no solo confrontaban a la policía, sino que saqueaban, quemaban y ocupaban espacios para enarbolar la bandera roji-negra de la anarquía. De esta manera se inauguraba el inicio de los días de cólera que todavía experimenta la sulfúrica sociedad que se desarrolla a los pies del Partenón.

Pero anecdóticamente, hace 23 años atrás cerca del lugar donde acabaron con la vida de Grigoropolus, otro joven anarquista de 15 años, llamado Michalis Kaltezas fue asesinado en iguales circunstancias por el policía Melistas Athasios.

Para 1985 Exarchia y la Politécnica de Atenas se encontraban de jubileo celebrando los 10 años del alzamiento y ocupación de esta casa de estudio contra la Junta de Coroneles, como es de esperarse, la fecha fue usada como excusa para agitar en las calles y confrontar a la policía por parte de los grupos anarquistas que hacían vida para la época en este vecindario. Ocupación de las instalaciones, manifestaciones, huelgas, acciones de calle descentralizadas y los acostumbrados enfrentamientos entre los gendarmes antidisturbios y los anarquistas se escenifican en sus calles.

Dúrate estos enfrentamientos, Kaltezas junto a u grupo de jóvenes arroja una bomba molotov contra el furgón blindado que trasporta a los antidisturbios, lo cual solo deja daños poco visibles a la estructura Mobil; sin embargo, los jóvenes son perseguidos por el camión y  entre las calles Stournari y Botassi son acorralados, sin mediar palabra y por la espalda Melistas Athasios desenfunda su arma reglamentaria y dispara por la nuca al joven impúber, matándolo en el acto.

 Al día siguiente la mórbida prensa, presenta el cuerpo de Kaltezas en el suelo ensangrentado, esta accione enerva la colectividad y a los grupos anarquistas de Exarchia que conocen al joven, el 18 de noviembre son ocupadas las instalaciones del Laboratorio de la Politécnica y la Universidad de Solos, lo cual es respondido por el Estado con la primera incursión policial dentro de un centro de educativo, violando así el asilo universitario, 34 personas son detenidas y golpeadas por la policía antidisturbios.

Athasios es removido de su cargo y se le siguió un extenso juicio que culmino en 1990, declarando su inocencia y exonerándolo de todos los cargos de asesinato. Esta resolución fue seguida en la calle por una ola de ataques incendiarios y de disturbios callejeros.


Por avatares del destino, la sibilina noche alcanzo a Kaltezas y a Grigoropolus a la moza edad de 15 años, impidiendo un desarrollo posterior de sus ideas y de su posible praxis antiautoritaria, pero anecdóticamente su sangre derramada germino en la conciencia de muchos otros jóvenes que optaron por la acción directa para lograr las ideas que ambos de forma separada deseaban materializar. 

domingo, 9 de noviembre de 2014

1995: el año del quiebre

Rodolfo Montes de Oca

En Grecia como en muchos otros países del mundo existe una familia real de políticos y de hombres influyentes que desde la primera magistratura dirigen los destinos de la nación. En el caso de Grecia esta familia se llama Papandreu y durante el siglo XX y XXI, en varias oportunidades detente el poder a través de la democracia.

Para 1993 parecía repetirse la historia cuando es electo por segunda vez para desempeñar el cargo de Primer Ministro de Grecia, el economista y patriarca del  PASOK, Andreas Papandreu. Durante su gestión “socialista” empieza el eventual quiebre de la representatividad bipartidista helénica, el punto álgido ocurre cuando se conoce su implicación en el escándalo de corrupción del Banco de Creta, aunado a las tensiones nacionalistas entre Chipre y Macedonia.

Esto genera una mayor efervescencia de la colectividad que se encontraba todavía resentida por el asesinato de  Michalis Kaltezas y por la absolución de su asesino. A estos hechos se le suma la detención en Atenas y Salónica de 4 anarquistas acusados de la expropiación de bancos, entre ellos se encontraban Kostas Kalameras y Spiros Dapergolas editor de la revista antiautoritaria “alpha”.

Estas detenciones generaron varias acciones de solidaridad como la ocupación de las oficinas de Amnistía Internacional y de la Asociación Griega de Abogados. En Salónica una movilización de 150 anarquistas fue brutalmente reprimida por la policía, deteniendo algunos solidarios lo que produjo la ocupación de la facultad de teología, mientras se improvisaba una radio pirata para masificar las informaciones referentes a la represión.

Del grupo de detenidos, 4 anarquistas son llevados a juicio bajo los cargos de insultar a la policía, los imputados son: Yannis Anagnostu, Sofia Kiritsi, Hatzliradis y Panos Sofos. Todos son condenados a penas leves de 2 años y medio de reclusión.

Frente a estas detenciones el 17 de noviembre de ese año, se produce una importante movilización para recordar el asalto militar a la Politécnica de Atenas, en esta oportunidad la policía reforzó sus funcionarios y se inició una serie de escaramuzas entre manifestantes y gendarmes.

En una jugada desesperada, cerca de 3.000 personas ocuparon el Politécnico durante la noche, pero finalmente la policía ingresó en el establecimiento y arrestó a 504 anarquistas que permanecían en el lugar. El edificio sufrió severos daños durante la ocupación. El periodismo y los medios de comunicación tuvieron una participación activa, incitando y exigiendo el ataque de las fuerzas policiales, el arresto y represión de los manifestantes.

Durante la ocupación se dieron excesos de toda índole, se detuvo a 38 menores de edad, uno de ellos de apenas 14 años fue brutalmente apaleado por 50 antimotines que se cebaron contra su frágil humanidad.  23 personas que habían sido llevados al hospital por problemas respiratorios producto del gas lacrimógeno u otras lesiones fueron trasladadas a la sede policial sin ayuda médica. Las mujeres eran desnudadas delante de policías varones. Varias casas fueron allanadas incluyendo el Archivo Histórico Anarquista, que fue confiscado por la policía. Entre los ocupantes se encontraban dos jóvenes anarquistas que luego harían historia: Nikos Mazziotis y Lambros Foundas.

Pero en lugar de retroceder frente a la ofensiva del gobierno y la prensa, el movimiento resultó fortalecido por los ataques, las palabras “anarquistas”, “anarquismo” y “anarco-comunistas” se masificaron en los medios.  Eso produjo que el 23 de ese mes se realizara una movilización de más de 1500 personas que demostraban sus simpatías con los rebeldes libertarios.

Después de varias acciones de solidaridad y manifestaciones alrededor  de 136 detenidos fueron puestos en libertad en espera de sus audiencias. Otro grupo de detenidos fueron encausados en cargos tales como: quema de banderas, daños a la propiedad pública, perturbar la vida socio-económica de la ciudad. Casi todos alcanzaron la libertad y se suspendieron los juicios, solo 4 anarquistas fueron juzgados en rebeldía a 3 años y 4 meses prisión.

Ese mismo año, por problemas de salud se separa de su cargo Andreas Papandreu, siendo sucedido por el líder de Nueva Democracia, Konstantino Karamalis para asumir la magistratura de forma temporal.

Para la generación moderna de anarquistas post-politécnica, 1995, representa un año de quiebre institucional y una popularización de las ideas dentro de la sociedad helénica, los sucesos ponen de relieve las ideas y abren el camino para los  futuros sucesos.

Tiempo después en el año 2002 surgió el “Movimiento Antiautoritario” (Antiexousiastiki Kinisi) dentro de las líneas generales del anarquismo y la acción directa, buscando generar una coordinación de grupos e individualidades en Atenas, Tesalónica y otras ciudades. Un año después, se crea la Federación de Anarquistas de Grecia Occidental en la ciudad de Agrinio, contando con grupos activos en Patras, Nafpactos, Astakos, Distomo, Arta e Ioannina.

Un año después en 2004, los anarquistas se opusieron a los Juegos Olímpicos de Atenas debido a que el evento favorecía la intensificación del control estatal y la represión, tratando incluso de interrumpir con acciones el curso de la llama olímpica.  Una característica llamativa de esos años fue la incorporación de otros idiomas (albano, ruso, georgiano o árabe) en los carteles y afiches anarquistas, mostrando su “solidaridad” con los obreros extranjeros que trabajan en Grecia.


Los libertarios como vaticinadores del desastre, desde esa época llamaban la atención de que con la escusa del  magno evento olímpico, la sociedad helénica se estaba endeudando y que tarde o temprano serian los de abajo los que pagarían los excesos de los de arriba.

El ultimo bastión

Rodolfo Montes de Oca  

Para la ingeniería italiana de finales del medioevo, el bastión o baluarte es un reducto fortificado que se proyecta hacia el exterior del cuerpo principal de una fortaleza situado generalmente en las esquinas de los “muros de cortina”[1] como punto fuerte de la defensa contra el asalto de tropas enemigas.

Hablar de Exarchia es hablar de un baluarte internacional del movimiento anarquista, su ubicación es en pleno centro de Atenas, unas cuadras mas arriba del deprimente sector conocido como Omonia, alejado de los sectores turísticos y restaurados de la urbe, como son Plaka y Monastriki.

Su nombre proviene del griego Exarcho, que era una tienda de comercio que abrió una extensa sucursal en el sector. Comenzó a politizarse a partir de 1920, cuando se construyeron nuevos edificios de viviendas alrededor de la Universidad Politécnica de Atenas. Los apartamentos eran alquilados a profesores y estudiantes lo que fomentó  que el barrio se convirtiera con el paso de los años en un lugar de intelectuales, artista y bohemios con una gran actividad política, hasta el punto de que en 1973, se convierte en el epicentro de la lucha juvenil contra la Dictadura de los Coroneles.

El patético papel desarrollado por el KKE con el pacto bipartidista hizo que muchos jóvenes radicalizados buscaron oxigeno para su utopia dentro del anarquismo, desarrollando así sus ideas en el lugar donde vivían o compartía, que era por la cercanías de su Alma Mater, el barrio de Exarchia.

El centro del barrio es la “Plaza Exarchia”, una cuadricula pequeña, rodeada de callecitas y de pequeños locales bohemios, librerías anarquistas, cafés ocupados, parques gestionados por la comunidad, centros sociales, tiendas de equipos de futbol antifascista y muchísima propaganda visual antisistema. En sus calles solo queda un cajero automático, la policía no transita el lugar y los carros de lujo tampoco, es una suerte de “zona libre” donde se conglomeran los más variopintos excluidos del pacto social; es común ver punks alemanes e inmigrantes kurdos compartir en sus banquitos con ouzo[2]. Si alguna vez soñaste con la “fraternidad mundial”, esta vive en Exarchia. 

Todo este mundo cooperativo vive a las sombras de los ególatras de Syntagma que ven desde sus pulpitos con desprecio al sector, sus habitantes no pagan impuestos, tratan de llevar una vida al margen del estado y sus instituciones. Pero entre recovecos y en la mirada sediciosa de sus habitantes, existe una persona emblemática que todavía vive, se trata del anarquista Epaminondas Skyftoulis, figura medular dentro del ambiente ácrata ateniense.

El “tío nondas” como lo apodan afines y adversarios, es lo que denomina la policía política un: “sospechoso habitual”, dice la leyenda en torno a su figura, que tiene décadas viviendo en el barrio, se le conoce por ser uno de los principales impulsores del eximio centro social del sector llamado “Nosotros” y como uno de los coordinadores del Movimiento Antiautoritario.

Su constancia dentro del ambiente libertario, le ha costado varias averiguaciones policíacas y a sido acusado en múltiples oportunidades de formar parte de los grupos marxistas armados “17 de Noviembre” y “Lucha Revolucionaria del Pueblo”; el 26 de septiembre es detenido junto a Cristos Marino[3] y acusado del robo de vehículos, este proceso es archivado y desestimados por que el taxista retiro los cargos.

Al margen de estas acusaciones, es común leer al “tío nondas” polemizar con la prensa escrita o participando activamente en las acciones de ocupación que escenifican los inmigrantes en la capital, su silueta se visualizo en la ocupación del Ayuntamiento y en diferentes acciones después de la muerte de Grigoropolus.

Epaminondas, es una de las tantas figuras medulares de la anarquía en Exarchia, sin embargo, no es el único, este Barrio es el esfuerzo de cientos de personas que decidieron de mutuo acuerdo articular una forma distinta y antiautoritaria de gestionar su existencia. Rebeldes anónimos que decidieron retomar sus vidas sin polémicas.

En un mundo en veloz cambio y de crisis global del capitalismo y de sus estructuras conservadoras de dominación, Exarchia se levanta como el último bastión de una generación de rebeldes que ondean sin pudor las banderas negras de una sociedad sin estados. 




[1]  Tramos de muro recto, entre los que se situaban los bastiones.
[2] Bebida tradicional griega dulce y con sabor anís.
[3] Este compañero anarquista era considerado otro “sospechoso habitual”, fue activo en la década de los 80, participando en la ocupación de la Politécnica en 1990 por la absolución del policía que asesino a Kaltezas. Es asesinado en 1996 bajo extrañas circunstancias por la policía. 

La Tragedia de la Calle Independencia

Rodolfo Montes de Oca

Patras es actualmente la tercera ciudad más grande e importante de la nación griega, sus orígenes se remontan a la Guerra del  Peloponeso cuando formaba parte del Arcaya como unidad político territorial de los Espartanos, esta ciudad fue celebre en la antigüedad por practicar la oligárquico como sistema de gobierno.

Con las invasiones romanas, Patras quedo bajo la jefatura de Cayo Julio Cesar Augustus hasta las invasiones bárbaras que pusieron fin al imperio latino, para luego ser ocupado en repetidas ocasiones por albanos, venecianos, genoveses y otomanos.

En 1821, los habitantes de Patras, toman parte de las múltiples rebeliones pro-independentistas que se dan en la región helénica. El 25 de marzo de ese año, los pobladores apoyados y aupados por el arzobispo de la ciudad se levantan en armas apoyados por los militantes de Philiké Hetairiá[1] contra el Imperio Otomano.

El tratado de Adrianópolis en 1929 pone fin al proceso liberal revolucionario de los griegos para dar paso a un periodo de gran inestabilidad civil. La disputa inter-burguesa entre liberales y conservadores seguía existiendo y los griegos, que habían previsto un renacimiento de su país acorde con la antigua Hélade, se opusieron firmemente a la reducción de su territorio.

Mientras que las potencias buscaban un rey para Grecia, la administración del país recayó sobre el presidente provisional del Conde Ioannis Kapodistrias, el primer rey de Grecia quien gobernó con un régimen dictatorial hasta su asesinato en 1831 en una iglesia en manos de un Peloponeso de nombre Giorgios Mavromichalis, al cual algunos acusan de ser  “el primer anarquista en matar un rey”.[2] 

Tras su muerte los historiadores helénicos insisten en designar los acontecimientos posteriores como “un periodo de anarquía”[3] en el cual las contradicciones de la naciente monarquía se ven desbordada por las políticas anti-populares de los detentadores del poder, se suceden los tumultos, los motines de hambre y el descontento empieza armarse y a tomar las costas y serranías griegas.

La inestabilidad que amenazaba con expandirse por las otras plutocracias es aplastada con la injerencia prusiana cuando las potencias europeas deciden poner nuevo regente a Otón I de Baviera como monarca.

El reinado del germánico se mantuvo hasta 1863 cuando la inestabilidad política y el consejo de los altos hospicios y ducados europeos le aconsejan ceder su mandato a Jorge I, como primer mandatario de los helenos y de su República.

Con el devenir de la nueva regencia, el progreso industrial, el constante intercambio mercantil entre los pueblos de la costa y el surgimiento de una arraigada concepción nacionalista, Patras va adquiriendo notoriedad dentro de la burguesía helénica como una pujante ciudad en la cual poder hacer negocios.

El 03 de noviembre de 1896, una compañía de teatro italiana estrena en esta ciudad la obra “William The Porter”, en el teatro que se encontraba en la calle Geroskotopolus[4]  punto de reunión de la finada burguesía local. A su salida, entre frivolidades y halagos conversaban el banquero Dionisio Frangopolus y el comerciante Collas Andreas, muy cerca de ellos, como vigilante en el centeno, los esperaba un puñal y una idea.

A su lado un joven zapatero anarquista de Patras de nombre Dimitri Matsalis,  desenfunda de su chaqueta un cuchillo y rápidamente da varias estocadas a los empresarios que forcejean con el. El mango de su arma se hunde hasta el fondo de la dermis de Frangopolus, asesinándolo y dejando gravemente herido a Collas.

El agresor es rápidamente reducido por las fuerzas del orden y trasladado hasta una comisaría cercana, donde sin tapujo y al igual que otros anarquistas partidarios de la acción violenta, empieza a declarar sobre las razones que motivaron su acción:

“Lo que hice fue por el bien de la idea. Nadie me empujó hacerlo, lo hice por mí mismo. Soy anarquista y los anarquistas somos partidarios de la violencia. Es ridículo pretender conectarme con Athanassios Christogiannopoulos[5] y los otros socialistas, nada me une a ellos. Ellos quieren imponer sus ideas por medio de la persuasión, mientras que yo, como anarquista, apoyar la violencia terrorista”.[6]

La acción individualista de Matsalis, fue ampliamente reseñada en la prensa de la época, un estado de miedo y conmoción de apodero de la región Arcaya, sus ciudadanos empezaban a rumorar sobre una conjura de anarquistas para subvertir el orden monárquico.

Aprovechando todo el revuelo que género el asesinato, el periódico más importante de Patras, “Neologos” pública el 05 de noviembre, una pequeña entrevista realizada a Matsalis en los calabozos, que transcribimos a continuación:

“Neologos: ¿Cuál es su impresión por la forma en que la prensa escribió sobre tu caso? ¿Está satisfecho?
 Matsalis: No. Pero la prensa no puede escribir de otra manera, hicieron su tarea Si tuviéramos periódicos anarquistas escribiría diferente.
 Neologos: ¿Esta satisfecho con lo que logro?
Matsalis: Quiero ser condenado a muerte. Estaré satisfecho si me condenan a muerte.”[7]

El 06 de noviembre de 1896, Dimitris Matsalis es trasladado a la prisión de la fortaleza de Patras. A los guardias que lo acompañaban, les dijo: “Yo no le temo a la muerte. Se que al matar alguien de esta sociedad, también moriré”[8]

Al llegar a prisión se dispone a predicar la idea antiautoritaria entre los demás reclusos, lo que genera que sea aislado del resto de la población recluida. El 08 de noviembre, a tan solo 5 días de su vindicta de clase. Dimitris Matsalis se suicida al morder un detonador de dinamita, que nadie sabe como lo obtuvo.

Su cuerpo al parecer no fue reclamado por nadie, pero a su muerte vino toda una campaña de descrédito en los medios impresos de la época contra los anarquistas. Publicaciones impresas como “Paligennesia”, “Efimeris”, “Nea Efimeris” y “Skrip” generan un caldo de cultivo propicio para la represión contra algunas instancias libertarias.

Por la acción de Matsalis, la policía arrestó a la mayoría de los miembros y asociados del periódico anarquista "Epi ta proso", Giannis Magkanaras, Dimitris Karampilias, Tsekouras, Andreas Soufas, Markantonatos Evangellos, Kotzias Panagiotis, Mourikis  y otros. Sus oficinas fueron allanadas, quedando en manos del estado, libros, textos y correspondencia antiautoritaria. En la casa de Magkanaras consiguen un artículo contra la policía que redacto y que estaba próximo a salir en la publicación, que seria usado en su contra. 

Las redadas se saldan con un total de 30 detenidos entre anarquistas y socialistas, de los cuales solo 4 de ellos pasarán a juicio y serán condenados por complicidad, estos son: Magkanaras, Tsekouras, Soufas, Markantonatos, Mourikis y Dimitris Arnellos.

Los supuestos cómplices de Matsalis saldrán en libertad al poco tiempo de entrar en prisión debido a las irrisorias pruebas presentadas por los gendarmes ante los tribunales que llevaban el caso. El único autor, se encontraba en alguna fosa.

La acción de Matsalis, fue una iniciativa individual que buscaba generar algún impacto negativo y de infundir terror dentro de la burguesía de Patras. En Grecia durante este tiempo no existían partidarios del terrorismo individual como ocurrió hasta los primeros años del siglo XX en otros países. La mayoría de los anarquistas en Grecia durante la década de 1890, eran básicamente los partidarios del comunismo anarquista de Kropotkin, Jean Grave y otros.



[1] La Asociación de Amigos, grupo nacionalista pro-independecia de Grecia
[2] Información extraída del blog: http://atenasmovedizas.blogspot.com/2012/11/a-solas-con-la-historia.html
[3] University Cambridge (1979). A short History of modern Greece. Cambridge Press. p 68.
[4] Que en griego significa: independencia
[5] Socialista cristianos activo en Patras hasta inicios del siglo XX.
[6] Información extraída del portal Web: http://www.anarkismo.net/article/18887
[7] Paul Pomonis. Early Days of Greek Anarchism: “the Democratic Club of Patras” and social Radicalism in Greece. AK Press.
[8] Op, cit.